La Plaza Garibaldi en la Ciudad de México

Desde hace dos años comenzó mi interés por documentar y acercarme a los músicos de la Plaza Garibaldi en la Ciudad de México. Mi interacción con ellos con el tiempo se ha tornado más confiada, llevándome muchas historias sobre sus carreras en mi memoria, además que he reflexionado sobre las transformaciones que este espacio ha tenido por casi un siglo.

Antes de 1920 la Plaza Garibaldi tenia otro nombre: ‘‘Plaza Jardín’’. Era conocida por su actividad comercial. Una vez a la semana se vendían artículos usados y se le conocía como ‘‘El Baratillo’’. Desde entonces es un lugar con actividad notable por parte de los habitantes de sus alrededores y la población flotante ya que la mezcla entre los diferentes comercios establecidos comenzó a ser representativa en la ciudad. La plaza se encontraba enclavada entre vecindades y callejones.

Estos músicos eran callejeros o ambulantes que acudían a ‘‘la laica’’ cuando se referían a la búsqueda de trabajo lejos del lugar de origen. Al realizar ‘‘la laica’’ se encontraban con dificultades para poder hacer sus interpretaciones porque eran perseguidos por la policía sí tocaban en la vía pública principalmente por el estigma de ser música escandalosa, escuchada y aceptada principalmente por la creciente clase popular.

El nombre actual de la Plaza se debe a un nombramiento especial que dio el gobierno mexicano al nieto de Giussepe Garibaldi; José Garibaldi el cual participó en la Revolución Mexicana a lado de Francisco I. Madero. Se relata que en 1921 toma este nombre oficialmente durante los festejos del centenario de la Independencia de México para reconocer la participación de José en la Revolución.

Junto a esta plaza abrió en 1925 un restaurante pequeño dónde servían comida típica de Jalisco: El Tenampa. No existía otro lugar en la Ciudad de México donde se encontraran músicos de este estilo amenizando un restaurante. El Tenampa fue fundado por una familia proveniente del occidente de México: Cocula, Jalisco. Los dueños del local invitaron a diversos músicos para que tocaran ahí pero el grupo que logró sobresalir fue el mariachi de Cirilo Marmolejo a quien le ofrecieron un lugar seguro dónde el grupo podía tocar y cobrar por canción.

La popularidad de los músicos que se encontraban en la Plaza Garibaldi creció conforme a la introducción de los medios de comunicación masiva, como el impreso (revistas, cancioneros, periódicos) y la radio (comienzan las primeras transmisiones en 1935) gracias a esto los músicos tuvieron mayor difusión. Realmente fue la Ciudad de México el punto de encuentro para la evolución de géneros musicales como el mariachi que tuvo gran aceptación también por parte de los políticos, usándolo como símbolo de identidad nacional para lograr la cohesión social convirtiendo a la música del mariachi en patrimonio cultural protegido por el Estado.

La asociación inmediata con el mariachi y otros géneros de música regional con la Plaza Garibaldi se ha debido a la creación del Tenampa y de otros lugares cercanos dónde practican la misma dinámica: músicos (trovadores, jarochos y norteños) amenizando el lugar. La plaza comienza a tener reconocimiento por encontrarse frente al lugar dónde las primeras presentaciones formales del género mariachi son reconocidas. A partir de esto imagen del mariachi fue incluida numerosas veces en las películas de la Época de Oro del cine mexicano.

En los años 50’s la trova también comienza a ser bienvenida en la Plaza y para entonces se funda la Unión Mexicana de Trovadores y la Unión Mexicana de Mariachis de Garibaldi, la cual adherido más adelante a los músicos de son jarocho a la unión. Los últimos músicos en llegar a la Plaza en los 90’s fueron los norteños que al igual que sus otros compañeros músicos formaron la Unión de Músicos Norteños.

La Plaza Garibaldi es el espacio público donde comenzaron a reunirse los músicos durante su trabajo en ‘‘la laica’’ a partir de las primeras décadas del siglo XX. Al encontrarse tal vez tocando en la vía pública o simplemente en convivencia con los demás músicos, la plaza se convirtió en sala de ensayos, lugar de descanso y de contrataciones para trabajar en eventos.

Mariachis frente al Museo del Tequila y del Mezcal en la Plaza Garibaldi, Ciudad de México — Noviembre, 2017
Retrato de Antonio Romero junto al altar a Santa Cecilia en la Plaza Garibaldi, Ciudad de México — Noviembre, 2017
Plaza Garibaldi, Ciudad de México — Noviembre, 2017
Músico y vendedor de sombreros en la Plaza Garibaldi, Ciudad de México — Noviembre, 2017