Conociendo personalmente al Presidente Barack Obama — Una historia

Esta no es una historia sobre mi…

Es una historia sobre lo que significa que una mujer haya sido seleccionada entre tantos jóvenes talentosos de mi país para conocer personalmente al hombre más poderoso del mundo.

Cuando me anunciaron que iba a presentar al Presidente Barack Obama -en reconocimiento a todo mi trabajo en Ada IT por cerrar la brecha de género en tecnología- poder hablar con él detras de escena, extender su mano e incluso abrazarlo, lo primero que dije fue “Gracias por elegir una mujer”.

Porque fue tan importante que elijan a una mujer y además una joven en tecnología?

Significa decirle al mundo y sobre todo a las nenas de nuestro país que pueden soñar alto, que pueden trabajar duro y ser referentes en Ciencia y Tecnología, que pueden superar las adversidades y que pueden construir sus futuros, que si yo pude, todas ellas pueden.

Desde Washington, pasando por Mexico, casi todos los países de Latinoamérica, hasta Bariloche, gente que quiero y admiro me acompañó en este gran momento.

Con el paso de las horas lo entendí mejor: No se trata de mí, nunca se trató de mí.

Se trata de algo mas poderoso, algo que nos incluye a todas las mujeres, de todas las clases sociales, de todos los rincones del país:

Nosotras, las mujeres argentinas, somos quienes tenemos el mayor poder para generar prosperidad para nuestra nación.

Cuando estaba ahí parada, con mis palabras transmitiéndose por muchos canales, por el portal de The White House, no me representé solo a mí:

Representé el resultado del esfuerzo de miles de padres y madres que trabajan muchas horas día a día por un futuro para sus hijos.

Representé los malabares que valieron la pena cuando no hay suficiente comida en casa -porque la plata no alcanza o en mi caso, porque tardaban meses a veces en pagarle los sueldos a mis padres.

Representé a mi papá que crió a sus dos hijas para ser libres, independientes y que soñaran muy alto.

Representé el profundo deseo de sobrevivir a la profunda tristeza superada -luego de varios años tras perder a mi papá repentinamente en una semana-.

Representé a mi mamá que me enseñó y me acerco a la informática.

Representé los vaivenes y los esfuerzos monumentales de emprender viniendo de una clase media muy muy trabajadora.

Representé ante todo y con mucho orgullo lo que nos define a las mujeres argentinas: luchadoras, trabajadoras, soñadoras, creadoras, y agentes de cambio.

Algunas de las mujeres que mas admiro: de izquierda a derecha y por lineas →Natalia Ca de Incluyeme.com, portal de empleo para personas con discapacidad. Mariana Aguilar, Cordobesa e Ingeniera Industrial, liderando la revolución de la energîa solar en el interior del país. Gabriela Terminelli, Vicepresidenta de Voces Vitales, ONG para el Empoderamiento de la Mujer. Maria Luisa Fulgueira, Reconocida Empresaria y CEO de Daltosur. Alicia Mirta Maiuri, mi mamá, especialista en eLearning, una de las primeras mujeres en tech de Argentina. Laura Paonessa, emprendedora pública, lideró el equipo de innovación del Laboratorio de Gobierno en GCBA. Mercedes Werner, especialista en educación, co-creó Programá Tu Futuro en GCBA. Isondy Medina, Visual Merchandiser en Editor Market y mi hermana. Roi Benitez, Cofundó SOS Drinks, empresa líder en el sector de bebidas para eventos y La Costurera.

A ustedes, mujeres, ha sido un honor y un privilegio enorme representarlas, como me dijo alguien que admiro:

Tenemos un camino largo en construir una comunidad en la que las mujeres nos apoyemos, nos valoremos, crezcamos, y respetemos los caminos de vida y de desarrollo que cada una elija tener sin censurarnos ni juzgarnos.

Tenemos que aprovechar estas plataformas con responsabilidad, respeto por la diversidad y compromiso con lo que creemos.