Semana 7. Guías sobre el enojo.

“Expression” by Chiao Wei Tseng (CC BY-NC-ND 4.0)

Hola otra vez, compañer@ virtual de cuarentena. Espero que esta semana no haya sido tan monótona cómo la anterior. Espero que no te hayas aburrido tanto y que tu humor no haya cambiado tantas veces en el día, como me pasa a mi.

Leí una pregunta en el newsletter de Diego, que ya me venía preguntando desde que me desperté hoy: “¿Qué pasa cuando no pasa nada?” Él cree que se sueña. Yo creo que me hundo cada vez en mí. Como dije en el newsletter pasado, quizás la cuarentena sirva para conocernos mejor.

Esta semana hice enojar a alguien sin querer (o al menos esa fue mi impresión) y también alguien me hizo enojar a mi. Así que se me dió por relatar todo lo que pasa con el enojo, del lado del que hace enojar y del enojado.

Día 45
Me llegó un e-mail tarde, tipo 10 de la noche. Como las líneas que dividen las horas laborales y las no laborales están todas borroneadas, decidí contestarlo.
La pregunta que me hacían en ese e-mail era muy puntual: ¿Vos te encargás de esto en representación de todos o tengo que sumar más gente?

Contesté, casi sin pensar, “yo me encargo de todo”. Lo que hice después fue informar a otra persona que había tomado esa decisión. No sé si le gustó tanto, porque me respondió un “por qué?” acusador, que viajó más rápido que luz y cada letra me pegó fuerte en el cachete derecho e izquierdo.

No esperaba esa reacción, así que respondí “es que me pareció más fácil hacerlo así…”.

Del otro lado del chat, silencio…

Me adelanté, y a los tropezones, tipee rápido una oración para salvar esa imaginaria respuesta, que en vez de cachetearme, iba a dejarme sangrando en el piso, “igual, si querés aviso que lo hacemos diferente, no pasa nada”.

Guía para resolver un conflicto — Parte I:
1- Haga algo sin preguntar, asumiendo que su respuesta va a ser aceptada por el interlocutor.

2A- Advierta un enojo totalmente desproporcionada e intente salvar la situación con algún comentario o sugerencia estúpida.

2B- Actue ante el descontento de la otra persona intentando justificarse con algún comentario o sugerencia estúpida.

A mi discutir con gente no me cuesta nada. Con los años logré controlar eso, es como vivir pequeño monstruito que aprendí a domar. Por eso ahora evito, siempre que pueda, cualquier conflicto con cualquier humano, porque de lo contrario, me prendo en cualquier discusión y me convierto en un perro jugando con un hueso, no la largo ni de pedo.

“No te preocupes, si vos te encargás, listo”.

Un momento, ¿qué clase de contestación es esa? Yo sé: es la típica contestación con doble significado, donde el interlocutor dice que no está ofendido, pero en realidad desea que te llueva caca adentro de tu casa durante un mes entero.

Ante esto, no voy a pedir perdón tan fácil. Voy a preguntar cosas para que esta persona se de cuenta que tomé la mejor decisión y que no tiene porqué enojarse.
Mi interrogatorio fue peor y confundieron aún más toda la situación, pero dejaron entrever que tomé la decisión correcta….Aunque, como soy blandita, al final di el brazo a torcer y, con algo de culpa, dije: “perdón, creo que contesté muy rápido el email”.

Esperaba un “no pasa nada”, como confirmación de que el enojo en la otra persona había sido más un invento mío que otra cosa, porque a esta altura, entre tantas preguntas, ya empezaba a pensar que tal cosa fue producto de mi imaginación… Pero no recibí ningún “no pasa nada” de vuelta.

Y ME INDIGNÉ.

Guía para resolver un conflicto — Parte II:
3- Si el conflicto (imaginario o no), no se resuelve con alguna sugerencia estúpida, proceda a pedir perdón. Esto siempre confirma si la otra persona estaba enojada (se aceptarán las disculpas, quizás con alguna advertencia del tipo, “no haga más eso, tarada”) o si simplemente, fue un enojo inventado por usted (se aceptarán las disculpas seguido de alguna frase que lo ayude a identificar que lo ha imaginado todo).

4A- El interlocutor ha aceptado sus disculpas. Ha salvado el día.

4B- El interlocutor no ha aceptado sus disculpas, ni tampoco ha reaccionado ante las mismas, proceda a indignarse, pues eso es una falta de respeto.

No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no y no y 100 veces más no. ¿Hay algo más irrespetuoso que estar en el medio de un conflicto e ignorar a la otra persona? Y más si pide disculpas. A mi me parece grotesco.

Para alguien que le gusta pelear, no hay cosa más desesperante que la no-reacción. Muchas veces la no-reacción es una reacción, pero me parece cobarde y me genera un odio muy profundo y espeso, como un tacho de pintura negra. En líneas generales, las no-reacciones a las cosas me parecen dignas de un potus. Y evidentemente no quiero relacionarme con un potus, de lo contrario, sería jardinera. Quizás mi días serían más simples, ya que es imposible pelearse con un potus.

Inmediatamente le escribí enfurecida a una amiga, para chequear que yo tenía razón. Sí, para este punto ya estaba todo perdido y ahora mi juicio estaba totalmente nublado: Tomé una decisión correcta, le avisé, y no debería enojarse. Al menos le avisé, podría no haberlo hecho (qué arrogante que soy a veces, me odio, pero no puedo dejar de ser). Mi amiga me respondió “¿a vos te hubiese molestado si no te consultaban?”.

“No, con tal de que me avisen…”, respondí.
“Yo creo que te hubieras enojado… jaja.”

La conversación con la otra persona se cerró con algo de tensión. Seguía masticando el hueso de la indignación.

“Quizás estoy sobrepensando todo esto, es realmente una pavada, tampoco es que le maté al perro”, pensé y procedí a realizar el ritual que cierra el día; lavarme los dientes, ponerme mis cremas, leer hasta sentir que mis párpados son pesados como el mármol.

Guía para resolver un conflicto — Parte IV:
5- Si nada funciona y se siente algo culpable, siéntase libre de excusarse y comparar lo que hizo con algo mucho peor como mecanismo de alivio.

Día 46
Guía para resolver un conflicto — Parte V:
6- Con la mente descansada, reviva el conflicto. Si todavía le molesta y no se ha olvidado del mismo, procesa a seguir pensándolo durante todo el día. Invierta tiempo en sobrepensar una situación, que quizás para el otro, haya sido tan mínima e insignificante, que probablemente ya la haya olvidado.

Amanecí con una sensación de culpa y testarudez peleándose por el podio de mi estado sentimental. Nunca quise hacer enojar a esta persona…¿Se habrá enojado tanto? Bueno y si se enojó, qué exageración, no fue tan grave. Además le pedí perdón. Pero no me contestó ¿es que no le importaron mis torpes disculpas? ¿O quizás no dijo nada para no escalar la situación? ¿Pensará que soy una mala compañera? Bueno, y si piensa eso, no puedo hacer nada, yo sé que no soy así.

Guía para resolver un conflicto — Parte VI:
7- ¿Ha considerado que, quizás, el interlocutor estaba lidiando con otras cosas y no ha podido darle 100% su atención? A tener en cuenta: intente no adjudicar tantos sentimientos a una comunicación que tenga una pantalla de por medio.

Empecé a buscar otras explicaciones posibles a las cortantes respuestas de la otra persona… quizás estaba respondiendo muchos chats a la vez, quizás estaba en el medio de una presentación, quizás estaba rascándole la panza al gato y chateando a la vez. Imposible adivinar.

Guía para resolver un conflicto — Parte VII:
8- Ya han pasado 24 horas desde la discusión inicial. Quizás sea momento de olvidar la situación. Ocupe la mente en otra cosa.

El hueso ya estaba sin carne y sin sabor. Lo pasado pisado. A otra cosa mariposa.

Día 47
9.30 am: Estoy sentada en mi escritorio, mirando mi calendario, preparándome para el día de hoy. Mi mañana está algo cargada con video-llamadas. Hay una en particular que estoy esperando, la de las 3 de la tarde. Me anoto mentalmente los temas que quiero charlar.

10.30 am: Me llega un mail avisándome que la video-llamada de las 3 de la tarde se tiene que cancelar (no podía ser de otra forma, lo que quiero no lo tengo), porque la persona tiene otra cosa más importante que resolver. Al final del e-mail que me comunica esto, leo un desinteresado “¿vos todo bien?”.

Sólamente esas tres palabras encerradas con signos de pregunta, bastaron para hacerme enojar.

Prefiero que me digas que no te importa hablar conmigo, que no querés escucharme. Mejor que eso, no me preguntes nada. El desinterés, debería ser listarse como el octavo pecado capital.

Guía para enojarse — Parte I:
1- Detecte algo que le causa irritación, malestar, el ceño fruncido.
2- Recurra a la técnica del teflón: imagine que es una sartén antiadherente y que nada se le pega.

Me autoconsuelo pensando que se me liberó la tarde y voy a tener tiempo para hacer ejercicio.

3.30 pm: Me estoy dando cuenta que esta persona no me preguntó si había otro horario y día conveniente para re-organizar esa llamada que se canceló. Eso me hace sospechar que nunca quiso hablar conmigo y que fue solo algo que se agendó por obligación.

Obligación mis tarlipes. A mi nadie me habla por obligación. Parece que encontré un hueso nuevo.

Guía para enojarse — Parte II:
3- Si la técnica del teflón ha fallado, entonces agarré eso que parece insignificante y súmele más sentido del que parece tener. Empiece con una ramita, préndala fuego y luego agregue más ramitas, hasta puede agregar un árbol. Haga que ese fuego crezca.

5 pm: Me llena de tristeza y desolación ver una actitud tan desinteresada en alguien que pensé que se interesaba por mi. Quizás no estaba en el puesto número 1 de todas sus preocupaciones, pero estaba segura que entraba en el top 50. Evidentemente no llego ni al puesto número 100.

“Ay piri ni sis il imbligui dil mindi”. YA LO SÉ. Pero según las reglas de mi mundo, todos quieren sentirse especial, a todo el mundo le gusta tener cierto nivel de atención. Hacer sentir al otro insignificante y solo, es algo que nunca cae bien.

Día 48

Guía para enojarse — Parte III:
4- Junte la evidencia necesaria para mostrarle al prójimo que ha cometido un error. Recomendamos que junte tanta evidencia como pueda, si puede viajar al año pasado y traer recuerdos vívidos de ese hecho que ambos creían solucionado, más efectivo será el juicio.

Con esta persona una vez me quedé discutiendo sobre feminismos hasta las 3 de la mañana. Es el único tema en donde no cedo ni un poco. Para todo el resto, apesto. Me doy por vencida muy rápido. Mientras me ducho repaso todos mis argumentos, me siento la abogada más pijuda del pueblo. Después llego a la mesa y en tres oraciones me aniquilan, ¿por dónde se habrá escapado todo mi ingenioso razonamiento?

Así recuerdo que acepté cosas que hoy no me convienen, pero ayer parecían un buen negocio. Me siento una estúpida. No soy especial y encima soy estúpida, esto me hace morder con más fuerza el hueso. GRRRGGGRRHH, me sangran un poquito las encías. Estoy más enojada conmigo igual.

Alguien me cuenta una cosa que no está relacionada con nada de lo que estoy sintiendo, pero hay algo que hace que mi cara pase de tener un color rosita bebé a ser rojo furioso. Siento mi sangre burbujear. Y ese es el momento en el que detecté que la misma persona que me cancelo y me arrinconó en una discusión, también me mintió.
Esa información me llega al cerebro como 1000 flechas disparadas con el objetivo de dejarme fraccionada en el tiempo y el espacio.

Odio que me mientan, pero no me molesta tanto como atrapar a alguien mintiendo. Mentir está mal, pero es de esas cosas que todos hacemos, entonces las aceptamos. Lo inaceptable es ser un mal mentiroso. Es deshonesto. Y en la gente deshonesta yo no confió. ¿Qué hay si no hay confianza? Un ida y vueltas de mentiras. Es curioso ¿no? Creo que solamente alguien que miente muy bien puede disfrazarse de honesto, pero alguien honesto, no puede ser un buen mentiroso. Y sin embargo, me da más bronca el honesto que no sabe mentir. Ojos que no ven, corazón que no siente.

Me da un pico de ira, pero en eso aparece la decepción. El hueso ahora tiene un gusto amargo.

Día 49
Algo tengo que hacer, no me puedo quedar callada. No es sano. Aprendí en terapia que la gente hablando se entiende. Tengo que expresar mi opinión, alzar mi voz. ¿Escribir un mail es una opción? ¿Pedir volver a agendar esa video-llamada que se canceló?

¿De qué voy a hablar? ¿Del desinterés o de la mentira? Ambas parecen estar relacionadas….

Guía para enojarse — Parte IV:
5A- Ese fuego ya está muy alto. Tenga cuidado, lo puede quemar. Haga algo útil, hágale frente. Tirele agua, apáguelo.
5B- Si usted es lo suficientemente cobarde, puede ahogar el fuego, con un recipiente grande, solamente tapelo y listo. Aquí no ha pasado nada.

No. No voy a decir nada. Me voy a guardar todo. Decir algo supone interés, ¿por qué tengo que interesarme en quienes no se interesan en mi?
“Piri quizis ni si dio cuenti”. “¿Comi vi a sibir si ni li dicis nidi?”.

No todos los enojos tienen que ventilarse. Quizás no sea el momento adecuado tampoco, no sé cuando lo sería igualmente. No quiero sentir que mi reclamo no vale nada, porque eso sería decirle, indirectamente, al otro que tiene razón, lo que en este caso, es incorrecto. Ser independiente no está directamente asociado con la soledad.
No soy rencorosa, pero tengo buena memoria. Entierro mi hueso hueso y me voy a dormir. Ya no estoy enojada.

Día 50
¿Qué pasa cuando no pasa nada? Qué pregunta excelente. Analizar la nada misma debe ser muy interesante porque nadie quiere hacerlo. Es perder el tiempo. Pero en la nada se encuentran muchas cosas interesantes, creo yo. ¿Nunca miraste fijo a la pared durante un minuto pensando que estabas mirando a la nada y, al final, te diste cuenta que empezaste a ver mejor la pared?

Eso me pasa con la nada, me hace mirar mejor. ¿Se puede concluir que nadie quiere saber qué pasa cuando no pasa nada porque preferimos tener una mirada superficial de las cosas?

Es una buena época para leer Journal of a Solitude, pero se me está complicando conseguirlo. Para mi, la nada está muy relacionada con la soledad, por eso mucha gente le tiene miedo.

Día 51
Una empresa analizó nuestros posteos en social media sobre el coronavirus y determinó cómo nos sentimos a nivel colectivo: Nos sentimos todos más tristes, con miedo y ansiosos.

Qué sorpresa que muy pocos están enojados. Qué loco que una máquina pueda analizar cómo nos sentimos.

¿Las máquinas reemplazarán a los psicólogos en el futuro? Me haría gustaría que ellos escriban la guia para enojarse o para resolver un conflicto.

Te dejo con esa idea, para que lo pienses.

Project manager 👩🏻‍💻 • Internet kid • Feminist • Made in Ushuaia, living in The Netherlands • Escribo un newsletter sobre misceláneas http://bit.ly/2SICqcd

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