
D e pequeño solía jugar al baloncesto en un equipo del barrio, y como todo niño ponía mis máximos esfuerzos en dar todo de mi, pero para qué mentir, también me gustaba ir bien guapo en el campo y es aquí donde comenzó mi pasión por las Jordan. Una zapatilla única que todo niño y adulto amante del baloncesto o del Hip-Hop ha querido en su vida. Todas los años le insistía a mi abuelo con que me comprara las nueva Jordan del momento, ya que flipaba con sus colores y diseños únicos, además de amar Michael Jordan claro, cosa a la que él me respondía lo siguiente:
“Sólo son una zapatillas, no? Unas zapatillas no marcan la diferencia dentro del campo. Realmente son sólo unas zapatillas.”
Esta frase a bote pronto la acepte, y si, mi abuelo tenía razón, no marcaba ninguna diferencia dentro del campo. ¿Pero era realmente “sólo una zapatilla”?
De toda la vida las zapatillas han definido a los héroes del baloncesto. En 1985 Patrick Ewing estaba con Adidas, Magic Johnson y Larry Bird con Converse (si si, Converse) y la joven promesa del baloncesto Michael Jordan se definió con Nike “Air” Jordan.
Más de 30 años han pasado desde este acontecimiento y tres décadas después se han convertido en algo más relevante que el propio deporte en sí mismo.
Puede que sea porque el apellido de Michael está en la zapatilla o porque el logo de “jumpman” me recuerda a Michael volando hacia al aro pero sí que es verdad que podía sentir una especie de conexión con su espíritu, su juego y su forma de ser. Michael era único y lo sigue siendo, su estilo, sus movimientos a lo largo de la cancha son cosas que no se borran fácil de la memoria. Pero realmente ¿Qué hizo Michael Jordan para que se le considere una leyenda?
Todos sabemos lo grande que fue Michael durante sus años en la NBA, dejando a su paso un gran palmarés que ningún jugador ha podido igualar a dia de hoy. Sin embargo, su impacto es mucho mayor que los premios y campeonatos. Irrumpió en la liga como un joven “rookie” marcando en masa con pasos inigualables y acrobacias que le convirtieron en un ícono cultural.
Michael Jordan era único en su especie. Él no tenía rival. No obstante lo que realmente hizo grande a MJ fueron los logros que consiguió durante las tres temporadas de 1990 a 1993. Jordan junto a un gran equipo, consiguieron el primer “three-peat” (tres anillos consecutivos) de la historia de los Chicago Bulls. Al acabar la última temporada Michael deicidio que era hora de dejar el baloncesto, alegando que no le emocionaba al igual que antes.
Esto en un principio parecía el final de la carrera de Michael, no obstante volvería a sorprender al mundo entero cuando anunció su regreso al mundo del baloncesto y lo hizo por todo lo alto. Después de estar 2 años jugando al béisbol en 1995 Michael no pudo más y volvió ha hacer eso que tanto amaba, jugar al baloncesto.
La gente dice que las segundas partes no son buenas, pero en esto se equivocarían. Michael volvió más fuerte que nunca y tras su regreso volvió a conseguir aquello que ya había hecho años atrás. Michael consiguió el segundo “three-peat” para los Chicago Bulls durante las temporadas de 1995 a 1998, dejando la final de 1998 para la historia de la NBA donde Michael dio la victoria a los Bulls a pocos segundos del final, algo épico!
Michael solo había uno y las diferentes estrellas del baloncesto se rendían ante su juego. Consiguió hacer suyo diferentes símbolos, pero sin lugar a duda una de sus marcas personales más icónicas es su lengua. Michael consiguió que un gesto tan simple se convirtiese en algo único y algo propio, ya que todos sabíamos lo que estaba a punto de pasar cuando sacaba su lengua, y solía ser algo espectacular, una jugada imposible que solo él podía realizar. Conforme pasaron los años el continuo aumentando su leyenda siempre de la mano de su lengua y por supuesto sus Air Jordan.
No obstante Air Jordan no ha sido sólo una zapatilla para jugar a baloncesto. A principios de la década de 1990, en el apogeo del hip-hop, las zapatillas se convirtieron en sinónimo de música rap y cultura hip-hop. En muchas ciudades, como Detroit, Chicago y Nueva York, las zapatillas se convirtieron en objetivos populares ya que los artistas del momento las llevaban en sus pies. Estos acontecimientos crearon una nueva vertiente para la zapatilla que dura hasta día de hoy donde diferentes celebridades tanto del deporte, música, cine y moda las llevan.
Nose realmente si es por la gran carrera de Michael o porque los diseños de las Air Jordan no dejan a nadie indiferente, pero Jordan consiguió crear un icono cultural que perdura a día de hoy y que han hecho que las Air Jordan se conviertan en “Best Sellers” por todo el mundo. Porque Michael Jordan “sólo” hay uno.

