Los gatitos me quieren

25/05/2017

No podía faltar al Británico otra vez ya que con mis tres inasistencias y varias tardanzas, estaba al límite. Me levanté super temprano y salí más antes que de costumbre, debía llegar temprano hoy si o si.

Llegué a clases a las 7:07am así que se podría decir que es temprano si consideramos que solo habían cinco alumnos en el aula. Por suerte el writing recién lo dejó hoy y no ayer como temía. Lo malo es que debía entregarlo mañana, no me gusta hacer writings en la casa, me quita mucho tiempo.

En casa, mi novia se fue a trabajar y yo me quedé trabajando. Los gatitos empezaron a llorar para variar y los agarré para que se callen. Para mi sorpresa les gustó estar sobre mi regazo y a cada rato subían y bajaban, incluso Tony (el gatito negro) que es el más miedoso.

Ambos en mi regazo

En el almuerzo me llamó Claudia para ir a comer a casa de mi hermano. Comimos pescado frito con ensalada de palta, ah! también chilcano. Muy rico. Me quedé trabajando ahí toda la tarde. Como no podían avanzar su trabajo decidieron ir al cine a ver Piratas del Caribe, me querían llevar pero tenía que seguir trabajando y luego ir al ISMEM. Para otra será.

Ya en el ISMEM me arrepentí de decir no a mi hermano porque no habían clases, era el día de la conferencia y se habían suspendidos las clases. Me quedé hasta donde marcaba mi hora y luego volví a casa.

En la noche salimos a repartir tarjetas a los últimos que faltaban por el barrio (a mis amigos bomberos les daría el domingo). Cuando fuimos ala casa de Brian para darle su tarjeta le preguntamos que tal salió el parto y como está su bebé ya que nació un día antes. La conversación se iba extendiendo y extendiendo que terminamos retirándonos a las 11pm y ya no repartimos las tarjetas.

Me puse a hacer mi writing aunque el sueño me matara. Eso era lo malo de hacer el writing en casa, igual les dí mi queja al Británico via twitter.