Hambre, frustración y lágrimas.

Caracas 2014

Emprender en esta Venezuela “del siglo XXI” suena casi a un oxímoron, pero aún cuando la tarea está súper lejos de ser fácil, la esperanza y el pensamiento de “no me voy a dejar de esos $#&#” es lo que nos hace sentir que es posible(?). No sabemos con hechos concretos en que momento terminará esta crisis, pero sentimos que este gobierno tiene fecha de caducidad, sea por vías democráticas, o no. ¿S-1?

El principal pensamiento de un emprendedor en estos tiempos es “donde hay crisis hay oportunidad” y creo que no puede ser más real, porque donde van cerrando empresas llegan otras más pequeñas a cubrir estas plazas desatendidas y así, se van expandiendo, poco a poco, con las uñas, pero expandiendo.

Si alguien ha dejado de producir jabón, surge otra persona u sectores que crearán jabones y desodorantes caseros. Si se han ido marcas de ropa, también han salido a flote marcas con materia prima y manufactura criolla. Así, por cada gremio, el mercado ha creado oportunidades que han sido cubiertas de alguna manera con otros métodos de producción manteniendo parte de la gran demanda que existe en la actualidad.

Tenemos por otro lado, las grandes empresas que rezan cosas como: “Qué es un gobierno de turno, que le quedan máximo 2 años para una empresa que tiene más de 50 años en el mercado” esta frase caló en mi, hace tiempo no escuchaba algo tan cierto como eso.

Qué es un gobierno, para una empresa sólida, con procesos, credibilidad, estructura y estrategia, yo diría que un mal rato. Una migraña fastidiosa que no se cura con pastillas. — De esas que ya no se consiguen.

Seria tonto mudar toda una empresa de gran envergadura a cualquier otro país en donde la necesidad que cubren ya está cubierta con alguna otra mega corporación, aquí podrían ser lideres del mercado, en otros países, sólo serían una opción más. Estas empresas con su experiencia crean estrategias alternativas o hacen malabares para soportar su estructura de costos. Muchas esperan que “el bloqueo se levante, mientras toman la ventaja competitiva”, siendo esto, su esperanza a seguir y una razón de peso para seguir luchando contra la marea. Aunque esto ya se haya convertido hace mucho tiempo en todo un desastre natural.

Y es que hay que pensarlo mucho antes de volver a empezar, sabiendo el camino tan difícil que puede resultar la acción de emprender.

En la otra mano tenemos aquellos que ven una necesidad que podrían cubrir, una oportunidad de hacer un negocio y comienzan la ardua tarea de emprender en una Venezuela como la que vivimos.

Hay que ser un guapo cuando un joven venezolano decide correr el riesgo de intentarlo, crear una estructura organizacional con mucha oportunidad de crecimiento pero poco capital para garantizar la producción, esto es cuando hablamos de una empresa de servicios, que no necesita materia prima para producir. El dinero que se gana por proyecto debe cubrir una estructura de costos que generalmente, la “ganancia” se convierte en poco o nada, el crecimiento lo comienzas a medir en otros parámetros, sólo para dejar a un lado el hecho que las utilidades no son lo esperado. El proceso es más lento, no hay margen para los errores, se tiene una responsabilidad enorme con las personas que deciden ser parte de ese futuro que se sueña y construye en conjunto.

Cuando se lleva un tiempo echándole pierna de pronto, te das cuenta que el tiempo es lo mas importante y sagrado en dos planos muy importantes tu vida personal y la vida que le das a la empresa.

La formula de probabilidad del éxito indica que entre más capital, vocación y competencias tengas, se elevan las probabilidades tienes de ser exitoso. Pero cuando no se tiene capital en un país como este, debes tener más vocación, amar más lo que haces, ser más competente, debes ser líder, maestro, compañero, gerente, administrador, contador, técnico, secretario, vendedor, equipo de atención al cliente, economista, publicista, experto en marketing etc. pero luego tienes también otros roles muy importantes que cubrir los de tu vida personal seas hijo/a padre, madre, esposo/a, hermano/a y todas las responsabilidades que eso conlleva que, por supuesto, se hacen porque nace desde lo más profundo de nuestro ser ayudar en todo lo que puedas a tus más allegados.

Esta parte se convierte en una lucha muy desgastante, será sencillo perder la cabeza si no se enfoca en ese pequeño avance que vemos si volteamos hacia atrás. Ese enfoques clave, porque los contratiempos, -generalmente causados por las malas decisiones del gobierno bananero de Maduro- se verán muy seguido junto al sentimiento de frustración y ansiedad, tristeza…quizás algunas cosas no se puedan solucionar y hay que hacer mucho el ejercicio de la aceptación en estos casos. Pero habrán días que no podrás dormir, sentirás ganas de salir corriendo de todo, buscarte una vida más tranquila y “segura” donde tengas tiempo libre sin preocuparte por la inseguridad o el alimento.

Particularmente en Venezuela el hambre y la mala alimentación es un producto de la escasez, el no poder conseguir fácilmente los nutrientes que nuestro cuerpo desgastado por tantas cosas puede ser un factor más para catarsis.

Todos hemos escuchado esos cuentos de gente exitosa que se quemó las pestañas y se le cayeron algunos otros pelos en el proceso de levantamiento de alguna organización cuando no tenían nada más que talento y ganas. Hay otros que tienen la facilidad de conseguir inversionistas o simplemente el dinero ya estaba en su haber, sea por el esfuerzo de sus ascendientes, lo cual es totalmente válido.

El desgaste emocional y físico es fuerte e intenso pero parece que tu vida ya no tiene más sentido que ir en contra de la corriente esperando que, de pana, esta vaina cambie.

Esto de tener un emprendimiento debe parecerse a ser padre. Sí, supongo que tener un bebé debe ser más o menos lo mismo, los papás se van dotando de las herramientas necesarias para su crecimiento, intentando ser proveedor de todo para ser exitoso y con un futuro brillante. Pero ¿Cómo se es proveedor de algo o alguien cuando no te puedes mantener a ti mismo?puede parecer que no es posible pero luego, como mencioné antes, miras hacia atrás y aunque no a la velocidad que te gustaría, sí has logrado ir construyendo algo con la solidez suficiente para mantenerte con la esperanza de que si aguantas un poquito más todo va a mejorar.

Cuando estas cosas pasan recuerdo que ya he aguantado 18 años de ver como mi país se ha ido despedazando y pienso que falta muy poquito.

Sí, sé que va a mejorar, no por nada están haciendo una cadena de 5 hoteles en Maracaibo, una ciudad para nada turística ¿? todas las las semanas hay un evento de apertura de un local nocturno con un concepto fuera de lo común o de un café todo pomposito. Lo que se viene es grande, imagino gente de afuera volcándose a invertir aquí apenas caiga esta locura. Ellos lo saben, ésto,más temprano que tarde va a volver pero repotenciado.

Todos extrañamos a Venezuela incluso viviendo en ella. Pero el tiempo para irse fue hace 5, 10 años atrás a los que nos quedamos en esta locura sólo les diré que hay que aguantar un poquitín más.

“Qué es un gobierno de turno, que le quedan máximo 2 años a una empresa que tiene más de 50 años en el mercado”

A veces ese pensamiento me ayuda, otras veces no.