Despropósitos de año nuevo

Dark side of The Beatles

He decidido que este año voy a escribir más. A escribir más y a prepararme para correr una maratón (prepararse no es lo mismo que correrla, ojo al dato). Además de escribir más sobre lo que se me ocurre, voy a escribir más sobre startups. Así que cada lunes voy a dejar algo escrito. Podría decir que para la posteridad, pero no, es para mí.

En primer lugar quería poner el punto de mira en Podemos. El único partido que ha empezado la campaña electoral para las siguientes elecciones mientras el resto siguen de resaca, o lo que sería peor aún: de vacaciones. Hay que aplaudir que Podemos cambie los falsos VIP (casta política e hijos de famosos) por auténticos VIP para la cabalgata de reyes de este año. Lo que es de menos aplauso es que nos intenten colar como tradición algo que sólo se hizo 2 años — me refiero a las reinas magas de Valencia — ya que para que algo sea tradición debe ser algo que se transmite a lo largo del tiempo de generación (separado) en generación. Por otro lado, se puede discutir que los Magos de Oriente eran o no tres, incluso si Baltasar era negro o no, pero después de las quejas de otros años con el ridículo que hacían los concejales de Madrid pintados de negro (se llegó hasta recoger firmas, cosa que no me extraña sabiendo quien hizo algún año de Baltasar), tampoco veo sentido el darle la vuelta de esta forma, pero no seré yo quien politice la infancia, de eso ya se encargan otros. Lo que sí está claro es que en la Santa Biblia Progre diría “…Magos y Magas de Oriente …”.

Peor me parece aparentar lo que no se es. Cierto es que los diputados de Podemos (los 42 oficiales, del resto de mareas no sabemos) “renuncian” a 1.000 € de los 1.800 € que da el erario público a los diputados nacionales para alojamiento, lo que no te cuentan es que renuncian en favor de su partido, es decir que los “donan” al partido. Hubiera preferido que hicieran como Toni Cantó y los donaran alguna ONG. De cara a los ciudadanos, no supone ningún ahorro ni beneficio del erario público, y como todos los diputados “donan” en mayor o menor medida parte de su salario al partido, entonces se podría decir que todos “renuncian” a parte de ese dinero.

Lo que sí me parece reseñable es que todos los demócratas han firmado un manifiesto en favor de la democracia en Venezuela en estos momentos tan difíciles y que todo el apoyo que reciban es poco. Quienes no lo firman es porque afirman que allí no hay problemas ni de democracia ni de libertad. Aunque Amnistía Internacional diga lo contrario. Más destacable es el Marximo de salón del que habla mi querido JA Montano, con la humillación pública de Corcuera a Alberto Sotillos (Vídeo min.8:23), porque nada molesta más a un comunista que demostrarle con un hecho empírico que el realmente ni es comunista ni mucho menos el proletariado (aunque escuche Ska-P). Lo mismo se puede hacer con los falsos liberales, es decir, el PP.

Corcuera le deja claro a Sotillos que no es comunista

Las noticias anteriores son nimiedades, las cuales unos las usarán paran defender a Podemos, mientras que otros para atacarle. Lo que sí que define a la hora de la verdad a un partido político es su actuación en las instituciones, las mociones que defiende y las que vota. Y en eso no hay connotación posible, porque si tu objetivo es acabar con la corrupción o ayudar a los más necesitados no marcas una línea roja en un referendum, y mucho menos intentar romper la zona euro. Porque aún no encuentro a nadie que opine que la UE haya sido una mala idea, y que en cómputos globales nos ha dado más cosas buenas (Schengen, Erasmus, mercado común, …) que malas. Bueno, haberlos haylos: la Liga Norte italiana, el Frente Nacional francés (el de Lepen), Movimiento 5 Estrella … es decir la extrema derecha y los euroescépticos. Hasta los supuestos independentistas tienen miedo de que si se separan de España se vayan de la UE. Aún así he preguntado a bastantes votantes de Podemos por si quieren salir de la UE o si el referendum en Cataluña es más importante que cambiar la ley electoral. Aún sigo buscando.

Igual pensabas que no iba hablar de #elprusés. Y claro que lo voy hacer. Hablemos de como los ingresos en efectivo en Andorra cayeron un 90% después de que el molt honorable perdiera el poder. O de las más de 1.400 empresas que han trasladado su sede fuera de Cataluña en los últimos 2 años. O que muchos pensaban que un partido de extrema izquierda (anticapitalista y antisistema como se autodefinen ellos, paradójicamente usan el capitalismo dentro del sistema) iba hacer President a alguien que es extrema, pero extrema derecha (es decir a la derecha del PP y además nacionalistas). Aquí sí hizo bien Inés Arrimadas en empezar la siguiente campaña el mismo día en que se convertía en segunda fuerza en Cataluña.

Ese pequeño punto azul — Carl Sagan

Pero no sólo ocurren cosas extrañas en este pedazo de este pálido punto azul, también en Sillicon Valley se ven cosas extrañas, desde estrellas Michelin que sirven comida en las oficinas de DropBox a startups que levantan 15 millones de us$ y cierran a los 3 meses. A mi la explicación que dan como inversor no me convencería por muy innovador y disruptor que digas ser. Mientras uno sigue con la suya aprendiendo de los errores cometidos, y de vez en cuando contándolos. No pierde el que lo intenta, pierde el que lo deja de intentar. Y como todo en la vida a veces se gana y a veces se aprende.

Aunque la opinión de tuister de momento, y digo de momento, no es opinión pública. Y aún cuesta explicar lo que es tuister a quien no tiene tuister, pero hay explicaciones que te sacan una sonrisa. Y eso que la fama online tiene su precio (menos para los que compran followers), y a veces te puede dejar hasta sin trabajo por el acoso de los followers. Se pueden leer tonterías como las del populista Miguel Ángel Revilla con afirmaciones sobre las 150 empresas del Ibex35 (se llama 35 porque son 35 XD). La desaparición de bananas (espero que finalmente no ocurra) o despedidas que uno espera que sean un hasta pronto como nos ha ocurrido el pasado fin de semana con el Café Berlín (por suerte el Bogui o el Populart seguirán dando guerra en el 2016). Sino siempre podremos hacer como Pdr Snchz y tomar “Paellita en casa de mis padres, buen comienzo de año, Hmmm”.