Corea del Norte desde dentro

Las siguientes entrevistas reflejan los distintos puntos de vista de personas que han residido en el país más hermético del mundo

Corea del Norte ha sido, es y será uno de los grandes misterios del planeta Tierra. La oscuridad que envuelve al territorio asiático resulta impenetrable para la amplia mayoría de la población mundial, por lo que es necesario recurrir a testimonios de gente que ha vivido en suelo norcoreano para conocer un poco la vida que se desarrolla bajo el régimen de Kim Jong-un, último eslabón gobernante de la dinastía Kim.

No obstante, las declaraciones de esas personas que han conocido de primera mano las características de una prolongada estancia en la oficialmente denominada República Popular Democrática de Corea, difieren según el punto de vista. Nuestras tres entrevistas recogen tres enfoques: la primera está realizada a un político catalán férreo defensor del régimen de Pyongyang; la segunda, a un entrenador de baloncesto español que marchó a Corea del Norte por motivos de trabajo; y la tercera, a una mujer nacida en aquella tierra que logró atravesar la frontera con China. Comencemos.


Entrevista a Alejandro Cao de Benós (elespanol.com), 8 de noviembre de 2015

Alejandro Cao de Benós es el embajador en el extranjero no oficial de Corea del Norte. Ostenta el dudoso honor de ser el único miembro del régimen no nacido dentro de la frontera norcoreana. Comunista desde joven, es un acérrimo defensor de la dictadura de Kim Jong-un y sus predecesores. Afirma que no hay campos de concentración, que el régimen es una democracia que se renueva cada 5 años y que todas las corrientes negativas que circulan sobre el país y su gobierno son propaganda americana.

La entrevista va enfocada a buscar la explicación de los desconocidos entresijos que entraña el lugar, a menudo buscando la comparación con otros países como España, donde se vive peor que en Corea del Norte, según Cao de Benós. Y nos da una respuesta al “por qué” de la perpetuidad de la dinastía Kim. O al menos para lo que nosotros llamamos dinastía.

http://www.elespanol.com/mundo/20151107/77492264_0.html

Pregunta clave:

P. ¿Entonces por qué se perpetúa la misma dinastía desde hace más de 60 años?

R. No hay una dinastía. 687 diputados votan cada 5 años para reelegir al presidente. Pero ustedes no pueden entender la unión de nuestro pueblo porque viven en un sistema donde cada uno mira por sus propios intereses. Nosotros renunciamos a los intereses individuales por la causa común de nuestro líder. Pero si en la asamblea existiera un sector mayoritario que quiere virar hacia el capitalismo, por ejemplo, se llevaría a cabo ese giro.


Entrevista a Ricardo González Dávila (diario AS), 5 de enero de 2017

Ricardo González Dávila es un entrenador de baloncesto que ha trabajado como seleccionador nacional de los equipos de Chile y Bolivia. En 2016, recibió un correo electrónico del Comité Olímpico de Corea del Norte ofreciéndole el cargo de entrenador del combinado nacional. Y aceptó.

Además de ser preguntado acerca de la situación del baloncesto norcoreano y de su experiencia profesional en el baloncesto asiático, González Dávila fue cuestionado sobre el desarrollo de la vida en Pyongyang. El preparador madrileño, a priori imparcial respecto a la República Popular Democrática de Corea, describe su estancia allí como satisfactoria, resaltando la calidad de vida de la ciudad y destacando el nivel de las instalaciones deportivas. Incluso se atreve a afirmar que le hubiera gustado conocer a Kim Jong-un.

http://baloncesto.as.com/baloncesto/2017/01/04/mas_baloncesto/1483563300_726022.html

Pregunta clave:

P. ¿Y las condiciones de vida de la población local?

R. No les falta de nada. Todos los jugadores llevan sus zapatillas Nike último modelo que compran ahí mismo. He conocido a mucha gente en Venezuela y Cuba que sueñan con marcharse de allí. Tuve contacto con muchos norcoreanos y ninguno me dijo jamás algo parecido. Ni siquiera te preguntan por cómo se vive en otros lugares. He estado en muchos países y en seguida te das cuenta de dónde le gente es feliz o no. Mi sensación es que en Corea del Norte no viven amargados, ni mucho menos.


Entrevista a Hyenseo Lee (diario El Mundo), 9 de septiembre de 2015

Por último, hemos recogido el testimonio de una mujer que nació en el misterio de Corea del Norte. Durante la hambruna de los 90 y aprovechando la cercanía de su residencia con la frontera China, lugar que ella misma describe como un lugar “donde por la noche había luces brillantes en vez de la oscuridad que reinaba en mi país, y donde la gente se teñía el pelo y llevaba vaqueros”.

Desertó por pura curiosidad en busca de respuestas, preguntándose como el supuesto paraíso que era su tierra natal podía pasar hambre. Y nunca volvió. Ahora, rememora su infancia, dando respuestas sobre lo que ella recuerda del régimen de los Kim.

Hyenseo Lee habla de las ejecuciones, algunas de ellas públicas en las que se obligaba a los niños a mirar; del miedo de todo el mundo a dar un paso en falso que significase el final de su vida; del terror infundado desde el gobierno…

El punto de vista de Lee es el común de toda la población mundial, lo que los norcoreanos llaman, según Cao de Banós, propaganda americana.

Pregunta clave:

P. ¿Cuál es su recuerdo más traumático de aquellos años?

R. Me obligaron a presenciar una ejecución pública a los siete años. En Corea del Norte es obligatorio asistir a las ejecuciones desde esa edad, algunos niños incluso antes. A veces hasta nos cancelaban las clases para que acudiéramos. La primera vez recuerdo que me asustó que todo el mundo estuviera allí reunido para ver a aquel hombre colgado bajo el puente del tren. Había una multitud. Entonces yo pensaba que estaban ajusticiando a criminales. Pero aún así tuve claro que yo no podía cometer ningún error porque podían matarme. Aprendí cómo todos a vivir en el miedo.

¿Cuál de estos puntos de vista es el cierto? Un servidor es partidario de la historia de Hyenseo Lee, pero es imposible saber con certeza qué ocurre dentro de las fronteras norcoreanas. Hasta que no se dé una apertura del régimen al exterior y desaparezca el hermetismo existente en Corea del Norte desde el siglo pasado, nunca lo sabremos.

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