Te uso como tú me usas a mí y confío en esta empresa que hemos creado juntos desde la vez que gané mi primer sueldo.
Hoy te escribo porque la manipulación de tu intermitente presencia me enferma del estómago y, expresar mi sentir con metáforas, me hace pensar que le estoy dando un toque romántico a un tema tan frívolo como tú.
Sé que siempre vas a estar presente en mi vida, ya sea por tu ausencia o tu constante presencia, es por eso que solo te voy a decir algo: Eres como la muerte, no quiero hablar de ti, no quiero desearte y tampoco quiero negarte, solo no quiero pensar en ti.
No te espero, no te niego y lo mejor de todo. No te tengo miedo.
La filosofía no es algo para ti porque ella nunca te ha dado valor y eso te cuesta la existencia soportar.
Saludos cordiales hoy que es Día de muertos llorona.

