Decidí adoptar un perro

Hace un par de semanas, mi fantasía de adoptar un perro se hizo realidad.

Después de conocer a muchos pequeños y algunas entrevistas de adopción, llegó el día. Nuestras miradas se cruzaron en el Parque México y de alguna manera supe que era mi futura compañera.

El trámite, a diferencia de las veces anteriores, fue sencillo; firmé un par de papeles, nos tomaron fotos y en una hora íbamos camino a casa.

La historia de Mila

Una pequeña Boxer de 4 años que fue usada de pie de cría, es decir, tenía camada tras camada. A primera vista estaba baja de peso, su piel maltratada y con algunas cicatrices, pero era dócil y tierna. A tres días de ser rescatada por un albergue, encontró un hogar.

La llevé al veterinario, me explicó que el desgaste de tener crías y de una mala alimentación evitaron que se desarrollara, a tal nivel que tiene el tamaño de un perro de siete meses.

Después de un diagnóstico poco esperanzador, nos fuimos a casa con ocho frascos de medicina, soluciones y vitaminas para iniciar el tratamiento.

Viviendo juntas

Estamos a unos días de cumplir un mes juntas, Mila se ha convertido en mi compañera, va conmigo los viernes a la oficina y paseamos casi hora y media al día.

Nos costó 3 días que aprendiera su primer orden: “sentada” y estamos en proceso de caminar sin correa y que no cruce la calle sola.

El Parque México es su favorito, le encanta jugar con otros perros y brincar en los charcos.

Está empezando a correr, y estoy segura que será mi fiel compañera en la próxima carrera que haga.

En resumen, creo que he cambiado su vida y ella la mía, y me llena de emoción compartir mi vida y rodearla de amor.

¿Por qué adoptar?

Mila era víctima del negocio de venta de cachorros, su historia es una de las más grandes razones para no ponerle precio a la vida de los animales.

Cuando adoptas un perro eres testigo de un cambio positivo, te asombrará lo rápido que mejora su salud, desarrolla músculos y su pelo se hace más brillante.

Ofrecer un hogar a un animal desamparado es darle una nueva oportunidad, una vida llena de amor y cuidados que probablemente nunca imaginó.

El lazo emocional que ese pequeño de cuatro patas y tú desarrollarán será muy fuerte, para él serás el ser más importante y su corazón será tuyo por siempre.