Feliz cumpleaños.
Muy a pesar de que estas lejos, hago maromas con la mente para
tenerte presente en cada momento.
En algunos, la treta es simple. Una foto, un mensaje, una publicación
en el muro, en la foto, en el inbox.
Otras veces, es complejo, principalmente por el miedo de que
sea solo de mi orilla, de este lado del continente que los pensamientos viajan en pos de su recuerdo, de su imagen, de los momentos pendientes.
De los abrazos tardíos, de los secretos en común, de los quizá.
El miedo de que el barco regrese desde el otro lado del mundo hasta mi puerto sin noticias suyas sin un “yo tambien te extraño”, o un -si tuviera tanta suerte- “todavía no me perdono haberme ido sin despedirme, no por el hecho
de no decir adiós, sino por que no sabía si te volvería a ver”.
Así pasan los días, y en ellos, hora tras hora, feriados de ley, religiosos
vacaciones, unos que no se celebran como el día del árbol, el del libro,
el del amigo, el del amor, el de la secretaria o el del contador, y al pasar
del tiempo, llega tu día y desde que abro mis ojos solo quiero celebrarte.
Llegado el momento entendí el premio era cruzarme contigo
por el corto e intermitente espacio que nos tocó compartir
que no iba a ser permanente pero que a nuestra forma iba a ser
perfecto.
La felicidad es lo unico que deseo para vos.
sin importar lo lejos o lo incierto que sea la sola idea
de encontrarnos de nuevo. No puedo esperar nada mas que Todo lo bueno
todo lo justo, todo lo bello para alguien que ha significado eso
en mi vida, aunque fuera por tan corto tiempo.
Feliz cumpleaños a la distancia. No olvides que te quiero.