Festivales: deficiencias, poca claridad y falta de transparencia

Publicado en Diario Perfil

8 de febrero de 2015

Año tras año, la Ciudad propone una gran variedad de espectáculos para disfrutar. Actividades como autocine en el Rosedal, teatro en plazas porteñas, Baficito y Polo Circo son algunas de las que se van a llevar a cabo durante el verano. En febrero, por ejemplo, tiene lugar Rock BA, creado por el Gobierno porteño para disfrutar a puro rock en el sur de la Ciudad.

Ya para mediados de Marzo se realiza el festival Ciudanza, el BAFICI, el Mundial de Tango, Ciudad Emergente, entre otros. Todos estos eventos son organizados por la Dirección General de Festivales y Eventos Centrales (DGFEC). Sin embargo, según la Auditoría porteña, este ente desarrolla muchos espectáculos, pero con “poca claridad y transparencia”.

El llamado de atención lo realizó la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA) tras una auditoría de 2010 en la que examinó la organización del Festival de Cine Independiente, el Festival Internacional de Buenos Aires y el Festival y Mundial de Tango.

Durante el período analizado, la AGCBA observó que la Dirección invirtió para los tres festivales auditados una suma superior a los $ 6 millones, de los cuales un poco más de $ 3 millones fueron utilizados en gastos efectuados por cajas chicas especiales y el dinero restante fue destinado a consumos hechos a través de los fondos con cargo a rendir cuentas. Según observó el organismo de control, “el gasto de esos fondos quedan librados a la Dirección General, sin procedimientos alternativos ni ningún tipo de control legal suficiente”.

El informe publicado por El Auditor.info, cuenta que en relación a la utilización de las cajas chicas, la AGCBA resaltó la “falta de planificación de las compras por parte del organismo auditado ya que los gastos efectuados a través de las mismas eran previsibles y periódicos”.

A esta situación se le suma que la Auditoría porteña detectó un mal registro de los concurrentes ya que se encontraba expresada en “cantidad de público asistente a eventos culturales”, sin ninguna división por festival. Así, los auditores no pudieron analizar cada actividad y menos comparar las metas expresadas en el anteproyecto de presupuesto. Este contexto no solo denota falta de precisión en la expresión presupuestaria de la gestión, sino que también le impide fijar objetivos de gestión para cada festival.

Finalmente, la AGCBA detectó una falta de registros claros e individuales –de cada festival- por lo que expresó que la necesidad del organismo auditado de contar con los fondos en forma libre y con un mayor grado de libertad en la administración de los recursos “exige que se extremen las acciones tendientes a reflejar y a documentar las mismas con un mayor grado de claridad y transparencia”.

Llueve sobre mojado

Allá por 2006, la Auditoría de la Ciudad ya había advertido, en otro informe también publicado por El Auditor.info, sobre las adjudicaciones directas y sobreprecios en la producción de los festivales como el BAFICI, el Campeonato Mundial de Baile de Tango y la muestra Estudio Abierto.

En el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente, hubo rubros como “servicio de catering”, “asesoramiento sobre sonido e iluminación para la fiesta de cierre del festival”, y “diseño sonoro para la proyección de un film”, que se justificaron como gastos de necesidad y urgencia.

Para el organismo de control, el porcentaje de los pagos que hizo la Dirección de Festivales a través del decreto 1370/01 (modalidad de “necesidad y urgencia”), evidencia la “falta de previsión” en la organización de los eventos que están bajo su órbita. Y agrega que el 43,57 % de los gastos gestionados bajo esa modalidad “no cumple la norma legal vigente en materia de contrataciones públicas”.

Carnaval toda la vida

Si nos alejamos unos 400 kilómetros de la Ciudad, llegamos a “La Feliz” donde año tras año se celebra el Festival de Cine de Mar del Plata. Sobre este evento también se observaron “deficiencias”, en este caso por la Sindicatura General de la Nación (SIGEN).

El organismo de control, en su informe aprobado en 2010, señala que se detectaron “irregularidades en los mecanismos de elaboración y ejecución” del presupuesto destinado a la edición 2007 del Festival de Cine de Mar del Plata, organizado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).

La SIGEN dice que el ente encargado del evento repitió irregularidades observadas en investigaciones anteriores, como “apartamientos generalizados” al sistema de contrataciones que “vulneran los principios básicos de cualquier procedimiento de compra”. Además, se descubrió que el INCAA registró “desvíos en el cumplimiento del Régimen de Invitados” a Mar del Plata, que establecía pautas para controlar a las personas que iban al Festival con todos los gastos financiados por el propio Instituto.

Además, las condiciones físicas y técnicas del Instituto para resguardar el patrimonio fílmico son “deficientes”, y “faltan normas de seguridad para la manipulación del material”.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.