Todo siempre ha estado bien

Muchas veces nos enfrentamos ante cuestiones que requieren de nuestra decisión para tomar un camino. Son decisiones que por su complejidad nos mantienen ansiosos y con la cabeza en la luna.


Fantaseamos en un mundo ideal; si el camino A es el correcto entonces pasaría esto; si el camino B es el correcto entonces pasaría esto. A pesar de que sabemos que los escenarios creados por nuestra cabeza pueden ser poco probables en suceder, nos encanta vivir en un futuro irreal.

¿Por qué vivir en un futuro probablemente inexistente? Si en el presente nos preocupamos por el futuro; entonces ¿por qué vivir?
Vivimos enfocándonos en fechas o periodos de tiempo que resultan ser una especie de motivación forzada: el fin del semestre, las próximas vacaciones, la graduación o el fin del año; establecemos fechas como si fueran el final de un capitulo en nuestras vidas.

No debemos preocuparnos por el futuro. Tenemos que cuidar nuestras decisiones en el presente para garantizar un futuro acogedor. Entonces, ¿Cómo tomar decisiones difíciles? Decisiones con la capacidad de darle un giro a tu vida ¿Cómo sabemos que es la decisión correcta? 
La respuesta es muy sencilla: lo correcto es lo que elijas. Si años mas tarde te entra un remordimiento del “¿Y si hubiera elegido la otra opción?”, siempre ten en mente que en el momento en que tomaste la decisión, era lo que tu querías, era lo que tu creíste como correcto.

— Nunca te arrepientas de tus decisiones —

Recuerda todos los momentos malos que has pasado a lo largo de tu vida. ¿Ya?
Ahora piensa en tu yo actual. ¿Lo ves? Todo esta bien, tú estas bien, tu vida esta bien. Recuerda la próxima vez que tengas que tomar una decisión difícil que sea cual sea tu elección todo va a estar bien.


Esta historia pertenece a la serie sesiones con la psicóloga donde se exponen las ideas discutidas en diferentes sesiones de mi terapia.

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