Una pequeña loca aventura de casi 3 años… y los que faltan.

Una de las peores etapas (según mi experiencia) de un joven universitario recién egresado de la carrera es precisamente eso, ser recién egresado, ya que el joven entra en una etapa de cambios emocionales altamente inestable sobre lo que será su vida futura, un día piensa que es Dios y que saldrá a comerse al mundo como recién Ingeniero, abogado, médico, arquitecto, etc. Y al día siguiente sabe que es uno más del montón, que no tiene palancas para encontrar un empleo decente y que la competencia laboral de su entorno es una carnicería.

En esa etapa me encontraba cuando se inició este proyecto, al terminar mis prácticas profesionales solo pensaba en acomodarme un algún empleo y trabajar para tener dinero, esa era mentalidad.

Hablar sobre todas las anécdotas que pase en el transcurso de tiempo hasta que se inició lo que ahora es T-Singular lo considero innecesario así que vamos directo al grano.

Estuve laborando alrededor de 2 meses en una empresa de desarrollo de software cuando el dueño del negocio nos dijo al equipo de trabajo una frase que llevo muy marcada en la mente: “A mí nunca me ha gustado trabajar para alguien más y por eso estoy luchando para sacar mi negocio adelante, es más, si algún día uno de ustedes me dice que deja la empresa porque quiere abrir su propio negocio yo lo dejaría ir con todo gusto”.

Esta es una de los momentos más importantes en lo que ha sido mi vida como emprendedor ya que hizo tanto eco en mi mente que me lo tomé demasiado a pecho y a la semana renuncié (simplemente deje de ir a trabajar ups).

Sinceramente ni te das cuenta cuando todo pasa y realmente no recuerdo cuando fue que inicié a documentarme y empecé a estudiar y analizar a emprendedores y empresarios y de tal manera ir entrando en el ecosistema emprendedor, pero lo que si recuerdo a la perfección fue cuando descubrí la problemática a la cual ahora T-Singular brinda una solución.

Estudie Ing. Mecatronica y aquí en Campeche es una carrera medianamente nueva, por lo cual, el que alumno consiga material para desarrollar sus prácticas y proyectos es bastante complicado, los negocios locales que tenían ciertos productos se aprovechaban de la situación y vendían muy caro los materiales, y la “vieja confiable” era navegar por mercado libre y hacer pedidos entre varias personas para que salga más barato y dividir el envío del producto.

Rápidamente descubrí una oportunidad de negocio ahí, ¿porque no abrir una tienda donde los alumnos de carreras como Mecatronica, electrónica, informática y a fin, puedan encontrar todo el material que necesiten al instante y a precios accesibles?

Casi al día siguiente platique la idea con el mejor amigo que tuve en la carrera y que casi de inmediato le gustó la idea y me dio el sí para colaborar en el proyecto, otro amigo de la carrera escuchó cuando estaba platicando el proyecto y pidió integrarse, a lo que uno se motiva y hasta se sorprende de que quieran apoyar tu idea, pero la emoción solo duro unos días ya que a las 2 semanas aproximadamente los dos abandonan la idea y me dejan tan solo como al principio, no los juzgo ya que tenían argumentos razonables y tuve que respetarlos, y aquí es donde mantengo firme la idea de que emprender no es para cualquiera, solo para quien verdaderamente crea en una idea y una visión (y no quieran llenarse de dinero al instante).

Platicando la idea en los últimos días de ir a la escuela por trámites y demás, me entero de que mi ahora socio y entrañable hermano Javier Estrada también estaba tratando de emprender en otros proyectos, a lo cual yo decido buscarlo y agendar una plática para exponerle la idea.

Javier Estrada (izquierda) Christian Méndez (derecha)

Nos reunimos en un parque, platicamos y curiosamente no quedamos en nada, Javier solo me pidió cuidar la idea, trabajarla mejor y en su momento si necesitaba contar con él pues quedaba a su disposición, ¿quién iba a pensar que esa era nuestra primera reunión de negocio?

Aquí haré un espacio para darles mi opinión sobre Javier, un joven con un talento impresionante, muy formal (a veces demasiado), con una pasión increíble hacia la lectura y los negocios, responsable en toda la extensión de la palabra, puntual y con una honestidad admirable, con un talento nato para la enseñanza y el auto-aprendizaje, y un gran amigo con el que puedes tener siempre una plática productiva, como toda persona tiene sus defectos pero considero irrelevante hablar de ello.

Y escribí esto ya que el enorme potencial de Javi hizo que el proyecto no muriera en sus etapas más críticas e inmaduras, sus opiniones puntuales y todo esto conllevó a que sea mi complemento ideal para desarrollar la empresa.

Hemos tenido múltiples oficinas, desde oxxo´s , cafés, parques, salas, cocinas y demás donde increíblemente siempre trabajamos y trabajamos como si estuviéramos seguro de que el proyecto iba a fructificar… y pasó.

Javier y yo nos empezamos a reunir 2 o 3 veces por semana, trabajando en futuros productos, esquematizando que es lo que queríamos de la empresa, el producto mínimo viable para arrancar, buscando fuentes de financiamiento, elaborando modelos de negocio y muchas cosas más.

Pareciera esto muy corto pero fue casi un año haciendo todo esto, nosotros dos solos creyendo firmemente en una idea, al punto en el que Javi abandona los proyectos en los que estaba para dedicarse de lleno a nuestro proyecto.

En ese momento ya teníamos en claro que era lo primero que queríamos: la tienda de electrónica, y aunque aún no existía físicamente decidimos dar otro paso, el desarrollar software que desarrolle problemas sociales usando como herramientas servicios en la web, para ello nos aventamos a entrevistar a chicos recién egresados de la carrera de Ing. en sistemas computacionales, fuimos claros desde el principio y a todos se les dijo que no teníamos para pagarles un sueldo, que era un proyecto nuevo y estábamos arrancando con recursos propios, y como es de esperarse solo 2 de ellos decidieron avanzar con nosotros, el ahora Ing. Juan Chuc y la Ing. Maleny Mas, excelentes desarrolladores ambos y testigos de todas las etapas de crecimiento de la empresa, desafortunadamente Maleny no puede estar con nosotros ya que cuenta con otro empleo pero le agradecemos infinitamente que a pesar de que sus horarios son pesados, se toma el tiempo de seguir colaborando en nuestros proyectos, Juan si esta de tiempo completo con nosotros y además de desarrollar software, da mantenimiento y soporte a equipos de cómputo, fruto de este trabajo es que ahora al tener ya un local propio, tratamos de que Juan tenga un pago cada determinado tiempo porque obviamente todos tenemos necesidades económicas, estamos seguro igual, que en un futuro no muy lejano Juan tendrá un muy buen sueldo, de eso no habrá duda.

Juan Chuc y Maleny Mas

Empezamos a “picar piedra” tocando puertas en preparatorias locales y de fuera para que nos permitieran hablar con sus alumnos y ofrecerle charla sobre lo que hacíamos y enseñándoles “Arduino” una tarjeta electrónica para desarrollar proyectos mecatrónicos de fácil uso.

Ofrecimos cursos de programación y Arduino a los que muy pocos y a veces nadie llego, cosa que nos bajaba mucho los ánimos, pero es en este punto donde la mentalidad y motivación son la gasolina que uno necesita para no desistir.

Ya siendo 4 en el equipo, Javier me comenta de que otro compañero de carrera también se encontraba trabajando en otros proyectos y que lo consideraba un buen elemento para integrarse.

A lo que llegamos con Julio León le platicamos la idea y rápidamente se sube al barco, Julio es otro gran talento, político de corazón pero con la diferencia de que te ayuda hasta la medida de sus posibilidades, a Julio le agradecemos el darnos un cuarto de su casa para que sea nuestra primera oficina “propia” y nos brinda la confianza de ir diario a pesar de que el por su trabajo no estaba cuando nosotros llegábamos, la labor de Julio en la actualidad es mayor de admirable, ya que al igual de Maleny tienen un trabajo en el sector gubernamental por lo cual su horario es bastante pesado y aun así intenta ir la mayor cantidad de días a nuestro local actual aunque sea 2 o 3 horas, teniendo casi siempre rutinas de más de 12 hrs diarias.

Nuestra primera oficina “un cuarto” en el final de una casa :)

Trabajamos en la nueva oficina por varios meses, de nuestro propio dinero hicimos la primera inversión para nuestro primer stock de componentes electrónicos y así dar el banderazo a la comercialización de componentes electrónicos para proyectos de electrónica, Mecatronica y robótica didáctica.

De manera paralela Juan y Maleny se encontraban desarrollando otro de nuestros proyectos que aún no puedo revelar pero que tiene el nombre secreto de “movy” el cual esperamos lanzar en las primeras meses del 2017.

Y como todo proyecto tiene que salir a luz algún día, el 23 de mayo de 2016, T-Singular nacía oficialmente, después de conseguir un recurso a manera de crédito, decidimos que ya era momento, obviamente abandonamos con muchas nostalgia nuestro cuartito y rentamos un local propio, contratamos a un contador, conseguimos proveedores, compramos mobiliario y a trabajar.

Primer local formal

Al principio como en todo negocio es complicada sobre todo la parte financiera ya que aún no estábamos posicionados y estábamos en la etapa de promoción para conseguir a nuestros primeros clientes.

Y ahora les describo los servicios que ofrecemos para que nos conozcan un poco más:

1. Comercializamos componentes para proyectos de electrónica, Mecatronica, robótica didáctica (semiconductores, sensores, Arduino, shields, herramientas).

2. Contamos con un espacio para asesorías, cursos y talleres.

3. Servicio de impresión 3D

4. Desarrollamos software a medida y también nuestros propios proyectos.

Y en el tintero tenemos claro ya cuales son nuestros objetivos a corto, mediano y largo plazo, y ya sabemos que la principal formula es trabajar e ir tras de objetivos bien definidos.

Pues es como de esta manera quise contar de una manera más o menos corta aunque es imposible ser demasiado breve está loca aventura a la que nos atrevimos a emprender, quedan muchísimas más historias pero acabaría escribiendo un libro si las contara todas.

Saludos.