Mi pasión emprendedora ¿qué? ¿donde? ¿por qué?

En un grupo de Facebook de emprendedores me han hecho una muy interesante pregunta; tras contestarla en el propio hilo del grupo, me pareció interesante compartirlo también contigo que me lees en otras plataformas, así que allá vamos :-)

Antonio Egea desde actualmente Taipéi, República de China

Christian, tengo una pregunta que espero que se entienda y no te importe darme lo que será un valioso feedback. Aquí siempre hablamos de talentos y pasiones, aprender y formarse como la clave y sé que tienes varias empresas. De la que veo que comentas más y conozco es de fabricación de tarjetas plásticas (perdona si me equivoco). Yo cuando pienso en seguir tu pasión y usar tus talentos no se me ocurriría en un millón de años asociarlo a este tipo de empresa. Entonces ¿cómo partiendo de tus talentos y pasión llegas a montar este tipo de negocio y que a su vez esté alineado con tus valores? Entiendo que ahora, una vez montada la empresa es fácil para ti aplicar tus talentos porque eres alguien muy espabilado, pero me parece que malinterpretar lo de “seguir tu pasión” es lo que hace que la gente no salga del “tener un blog que enseñe a vivir a otras personas” o de ser coach. Que para un psicólogo o ciertos perfiles puede ser interesante pero no es realista para todos. Así vemos cómo aparecen cientos de clones y blogs que empiezan con una temática interesante y se “desvían” para pasar a ser coachs camuflados. Muchos tipos de negocios pueden estar alineados con tus creencias y hay muchos tipos de necesidades que cubrir, pero me parece muy difícil dar con uno que funcione, ¿podrías darme tu opinión? ¡Muchas gracias!

Mi respuesta:

Hola Antonio! Tu pregunta lo que quieras, que ya contestaré lo que me da la gana :-P

Bromas a parte, al lío:

El tema de las tarjetas plásticas no nació por si solo, fue una consecuencia casi natural partiendo de mi situación post-quiebra, no teniendo ingresos, no teniendo dinero, no teniendo casa propia ya, ni coche, ni empresa ni dinero. Estuve vendiendo seguros de vida de una multinacional ya que era lo que me daba comisiones a corto plazo. En mi época post-escolar, estuve varios años trabajando en una empresa publicitaria, que tambien tenía su propia revista, imprenta y todo lo que ello conlleva, de manera que aprendí a maquetar, diseñar, cómo funciona una imprenta, el olor a tintas, los manipulados, en fin, todo lo relacionado.

Vendiendo seguros acudí a una feria de nuevos negocios, con la idea de vender una inversión en árboles, algo muy innovador por aquella época (hablamos de 2003–2004)

Me encontré con un antiguo proveedor de maquinaria de oficina, que ofrecía las primeras impresoras a color en A3 a precios decentes; viendo mi fijación por las impresoras y sus posibildades, me financiaron ellos mismos una OKI 9600, sin bancos ni nada ya que era imposible para mi. Con esa impresora tenía idea de hacer presupuestos y ofertas de seguros en color. Pero eso me duró apenas unos días.

Afloró en mi el instinto de imprenta, diseño y demás y quería volver a crear imprenta. Por aquellos tiempo no había imprentas digitales ni online ni en cada esquina. Como necesitaba darme a conocer, necesitaba tarjetas, así que miré coste y plazos en el mercado y me di cuenta ue nadie vendía pequeñas cantidades, solo grandes y en calidad offset, (imprenta de toda la vida).

De manera que encontré sin querer un nicho: 100 tarjetas de visita a color 1 cara en 24 horas por 15€

Algo fácil y rápido de vender, que yo podía hacer en todas sus fases, desde venderlas, diseñarlas, fabricarlas y entregarlas. A diario tenía 15€ en el bolsillo, con un coste de material que no superaba los 2€ ;)

Pero siendo un producto tan asequible, ya te puedes imaginar que había que darle “pata” al asunto para hacer una cantidad mensual decente para pagar también la máquina.

Con el tiempo descubrí el mayor secreto, el outsourcing o subcontratación, los clientes al ver que cumplía y daba un buen producto a buen precio, empezaban a preguntarme por otros productos… y ahí se daba una curiosidad: no conozco la palabra NO cuando se trata de negocios :-P

Así que siempre decía que sí, que podía, y empezaba a buscar quien me podía fabricar lo que mi cliente necesitaba. Y sabes que? Siempre hay alguien que lo hace mejor que tu, mas rapido que tu y mas barato que tu ;-)

En menos de un año vendí la impresora y me dedicaba a gestionar las necesidades de mis clientes con los fabricantes, vendía soluciones a problemas, a necesidades.

Y una de las cosas que me empezaron a pedir mucho eran: tacháaaaaaan Tarjetas Plásticas para fidelización, control de acceso, clubes, identificación, etc. → un NICHO en toda regla.

y de eso hace ya casi 12 años :)

Mi pasión?

… en principio no eran las tarjetas, ahora quizás en parte si, de ahí que también tengo la otra marca con las metálicas. Pero sobre todo me gusta aportar valor, aportar soluciones, ser considerado un valor para mis clientes, no un simple proveedor de tarjetas (que para algunos lo seré, sin duda)

Hoy día, después de 12 años de eso y casi 14–15 desde que me arruiné, y con casi 20 proyectos desarrollados y a saber cuantos desechados en mi cabeza (cientos seguro!), puedo decir que lo que más me apasiona es idear proyectos, ver si son viables, intentar ponerlos en marcha, darles vuelta y vuelta, emocionarme con ellos, descartarlos y volver a cogerlos tras un tiempo, probar a lanzarlos y ver los resultados.

Una vez que funcionan, me suelen aburrir, para que voy a mentir. Salvo la de las tarjetas. Esa me ha enganchado desde hace 12 años. No tengo claro por qué, quizás porque de ser el nuevo del mercado me he vuelto uno de los pioneros, que más años lleva en Internet con tarjetas, tener miles de clientes que han aceptado mis reglas de juego y que se han convertido de clientes a amigos; y hoy día esa empresa me permite hacer otras cosas, como ayudar a otras empresas o emprendedores, viajar, mentorizar, crear y volverme y volver locos a los demás que me rodean con mis chaladuras jejejeje

Para terminar, el tema de coaches, etc… es un tema delicado, quizás para describirlo, una reflexión que leí hace un tiempo:

Un coach no necesita experiencia, ya que su tarea es sacar el máximo potencial de su cliente para solucionarlo.
Un mentor si necesita experiencia, ya que es precisamente con esa experiencia real con la que ayudará a su mentorizado.

(con experiencia me refiero a experiencia real aplicada en este caso a negocios; p.e. un coach puede entrenar a un cliente en su andadura de empresario de peluquería, pero para ello no necesita tener experiencia ni en ser empresario, ni peluquería. Pero un mentor si, no puedo mentorizar a alguien cuyo negocio no domino, no puedes mentorizar desde la teoría, es justo la vivencia la que hace que el mentor tenga el valor añadido para el mentorizado. Sé que posiblemente no te contesto tan exactamente a lo que comentas, pero es, como decía, un tema delicado con cierto boom que hay ahora mismo, ojo, tanto de coaches como mentores ;-) )

Y leyendo todo esto ahora, creo que tengo para un post, Antonio, o un video :-P

Seguro que me he dejado mogollón de cosas, detalles, etc. Si hay algo concreto donde quieras preguntar, adelante ;-)

Me encantaría conocer tu opinión o punto de vista, ya sea aqui abajo o en mi web / blog → www.ChristianKorwan.com

P.D.- ya me sigues en Medium?

P.D. 2 - me das tu like si te ha gustado mi reflexión? gracias! :-)