Una tarde de lluvia en verano

No me arrepiento de haberme quedado charlando sobre Bauman, su obra y su reciente muerte en una librería de Palermo. Sabía que la tormenta se acercaba, la ví antes de entrar en el shopping pero poco me importó, porque disfrutar de una charla interesante no se da muy seguido. 
Volvía de regalarle unas entradas para una película de Xavier Dolan a una pareja amiga en el centro y decidí que sería buena idea tomarme un café en algún lugar que jamás haya visitado y comprarme un libro. 
Lo cierto es que la lluvia me agarró de la cara llegado al final de mi día pero esto no fue ni por cerca lo más importante. Me animé a caminar por Las Heras derecho hasta toparme con el shopping, veía las nubes venir pero iba muy tranquilo escuchando un compilado de Thelonious Monk de los tantos que existen. 
Cuando llego al shopping, muerto de calor, me tomé un helado con forma de oso, cubierto en chocolate, me pareció bizarro y a la vez gracioso así que me lo tomé, tiempo después fui a por el café y también lo hice pero ya me latía la idea de adentrarme en una librería que me habían recomendado ahí dentro, así que no perdí tiempo y me metí enseguida. 
Uno de los dueños me llevó al piso de arriba para mostrarme los libros de sociología que habían, me dijo que no me asuste de ver tantos, la gente no suele comprarlos, yo le dije que tampoco planeaba comprar muchos, apenas tenía el dinero contado, así que me indicó y yo me quedé mirando. 
Quedé maravillado al caer en la cuenta de que hay tanto por leer y aprender que no creo que me alcance la vida para acaparar todo, pero nutrirse lo más posible me parece la mejor idea. Me quedé ojeando a Bauman y el dueño me comentó "nos dejó hace poco, se lo va a extrañar", comenzamos a charlar tendido de su punto de vista líquida sobre la sociedad y la globalización y otras cosas que el autor polaco resaltó siempre. Me empecé a dar cuenta de lo poco que sabía sobre otros autores y lo mucho que podían llegar a interesarme. 
A la media hora me quedé con una recomendación suya, uno sobre los usos de Foucault en la actualidad, al momento de pagar, caímos en la cuenta de que no trabajaba con mi tarjeta de crédito, nos reímos tendido porque había pasado un largo rato ahí dentro pero claramente todo valió la pena, quedamos en que la próxima pasaría a buscarlo y seguiríamos la charla. A veces uno no cumple el objetivo primero pero se lleva linda impresiones en una tarde que parecía un trámite en los papeles.
Al salir del shopping volví a caminar por Las Heras camino a Pacífico, para volver a mi casa. La lluvia se hizo finalmente y todo empezó a volar por todas partes, la gente empezo a correr y el agua cayó como nunca. De a ratos tomaba ganas bajo un techo y me corría hacia el siguiente, así hasta llegar a la parada pero ésta estaba colmada y los colectivos no pasaban, un poco de mala suerte al parecer. Tuve que correr hasta la siguiente parada por toda Av Bullrich hasta llegar y tener la suerte de que doblaba un colectivo vacío que paró, me subí y de repente ví el retraro de todos los pasajeros exhaustos, mojados íntegramente y sentados cada uno en sus asientos. 
Al bajar en mi barrio la lluvia paró, el cielo se puso violeta y caminé despacio para apreciarlo como se debe, crucé el túnel y camino a mi mi casa la lluvia empezó a caer de nuevo, por lo que me metí bajo el techo de unos monoambientes.
Sin darme cuenta tenía detrás a un hombre en silla de ruedas tras unas rejas. Las rejas de la puerta de su casa. "Esto es lo más parecido a estar preso supongo" le digo, a modo de chiste, a lo que él me contesta:

- Mirá pibe, yo soy héroe de guerra, eso nadie lo sabe de mi, yo observo mucho a la gente y así como lo hago me doy cuenta cómo me ven, como un monstruo, como algo que no encaja en su mundo, un peso, algo que no sirve. Éste título me lo puse yo, porque yo me lo gané, nadie me lo dió, yo estaré tras rejas ahora, y varias veces al día osbervando por acá todo, pero puedo salir de acá cuando quiera, y lo hago solo, no dependo de nadie, lo poco que salgo lo disfruto porque es gracias a mi esfuerzo, ¿vos le debes tu felicidad a alguien?

- Yo creo que la felicidad es una sumatoria de distintas cosas.

- La felicidad es esto, dura esto, dura una lluvia que cuando pasa, deja esto, un cielo de colores que se extingue a los 7 minutos, ¿lo disfrutaste? Genial, y si te lo perdiste tal vez otra vez puedas verlo bien. Yo veo mucho por acá, a veces te veo a vos yendo y viniendo con distintas caras, a veces sos feliz a veces no seguro, eso es vivir, eso es lo que realmente somos, una mezcla de sensaciones. Así que quedate con lo bueno siempre, porque lo malo también suele ser tener un final, como lo bueno. Y a veces estamos bien y a veces estamos mal.

El tipo nunca quiso decirme su nombre y tampoco me dejaba hablar a mi, por lo que ni bien paró la lluvia me fui hacia mi casa, una tarde llena de sensaciones y testimonios no tan errado acerca de qué somos y qué debemos disfrutar.

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