Como un campeón

El gol de Sergio Vittor a sólo 15 minutos del final fue un trompazo al maxilar. Aquel 5 de octubre de 2014 Racing había jugado uno de los mejores partidos de la era Cocca. Cinco tiros en los palos y 14 chances claras no habían servido más que para masticar bronca y digerir injusticia. Atlético de Rafaela se llevaba los 3 puntos y a 9 fechas del cierre del torneo la punta quedaba lejos.

Algo pasó esa noche. Mientras salíamos del Cilindro con la mirada fija en el piso algo pasó. Los ocho meses siguientes fueron simplemente mágicos. Un número: desde ese domingo Racing consiguió el 76.4% de los puntos disputados en el torneo local. Una bestialidad.

Tanta efectividad derivó en la obtención del torneo anterior y el tercer puesto a la altura del meridiano del actual. Algunos osaron atribuirle a la suerte y a la defección de River el secreto del éxito. Malas noticias para ellos. En las próximas líneas se golpearán con unos cuantos números.

Desde aquella derrota hasta el 3–1 sobre Vélez, el récord es de 24 jugados, 16 ganados, 7 empatados, 1 perdido. 36 goles a favor y 9 goles en contra.

Además de lograr el torneo Transición 2014, Racing fue el mejor equipo de la temporada, la que lidera con 71 puntos. Lo siguen River con 68 (un partido menos), Boca con 62, San Lorenzo con 58 y Lanús con 56. Entre ambos certámenes La Academia jugó 34 partidos: ganó 21, empató 8 y perdió 5. 51 goles a favor, 24 en contra. La efectividad total es del 69.6%, la más alta alcanzada por un entrenador de Racing en la historia.

La solidez defensiva fue tan importante como la conexión Milito-Bou. Sebastián Saja alcanzó dos marcas muy amplias de invulnerabilidad: una de 587 minutos que finalizó con el gol de Cervi en la primera fecha (única derrota en estos 8 meses) y la otra de 528 minutos, cancelada por el gol de tiro libre de Gastón Díaz en la victoria 2–1 frente a Aldosivi. Ostentó la segunda valla menos vencida en el Transición 2014 y comparte la menos vencida con Orión/Sara en este 2015.

En la actualidad, tres rachas vigentes demuestran la constancia del campeón: 14 partidos sin perder en general (8 ganados, 6 empatados), un invicto de 14 encuentros en condición de visitante (7 ganados, 7 empatados) y 7 triunfos consecutivos en condición de local.

En un fútbol acostumbrado a triunfadores esporádicos, el Racing de Cocca persevera y justifica su cetro de campeón con un plantel siempre sediento. Defiende el título con la contundencia de los números y un estilo reconocible: ganar.

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