Pensamientos del ayer — 1
Sigo al pie de la letra las alquimias para ser feliz. Sin intentar, claro está, ser como todos los demás pero cuando encuentro felicidad algo la tumba contra el suelo, no sé si será el cielo que cae de repente y no lo veo venir o que me dejo llevar por las ideologías puras de los demás. No pretendo copiar, pretendo entender, algo complicado porque siempre todos queremos tener la razón y busco un punto de vista exacto en el medio de tanto grito.
Quiero entregar palabras sanas, para que me devuelvan lo mismo y si alguna vez me enojo pido disculpas, claramente no fue mi intención.
¡Perdón!, porque a veces la situación me superó, mi vaso se llenó y no puedo romper el esquema, mi ceño fruncido es por la impotencia, esta maldita que no me deja pensar, me ofusca y no puedo salir, casi como un demonio que avanza entre todos y sin embargo siempre encuentro la vuelta para salir.
Sé lo que es estar rodeado de oscuridad, como también de luz, pero el limbo entre las dos es algo que no se lo deseo a nadie. Entre la cordura y la locura, que entre ellas rimen es algo que me apasiona, intentamos huir.