Catalina Wigdorsky

Reflexión práctica:

Aspectos a mejorar según supervisión 1: “La distribución física de los niños complica la realización de la experiencia tanto en el círculo como en el uso de la mesa”

La experiencia en la cuál se basa esta reflexión pedagógica es “La maquina de suma” en la cuál los niños y niñas tenían que sacar un número cada uno (en parejas), después sacar la cantidad de conchitas indicada en el número elegido, luego ponerla en la máquina y finalmente contar la cantidad de conchitas en el recipiente. Después de eso debían ir a una mesa a escribir sus resultados y volver a comenzar el proceso indicado.

En la experiencia realizada se pudo ver que la distribución de los niños y niñas complicaba la realización de ésta, ya que no se definió con anterioridad un espacio determinado lo que hizo que los niños/as se movieran y se juntaran y esto hacía que los demás niños/as no pudieran ver lo que pasaba con los otros y se desordenaran. La determinación de un espacio es importante ya que: “El adulto debe ofrecer un espacio que permita a los niños elegir, manipular y explorar, reflexionar sobre sus acciones y solucionar problemas con materiales que a ellos les interesen” (Lavanchy & Suzuki, 1996, p.57). En el caso de ésta experiencia, el espacio no permitía que los niños/as manipularan y exploraran los materiales de manera ordenada y tampoco que reflexionaran sobre sus acciones ni las de los demás ya que no podían ver lo que los demás hacían, pasó que en algún momento todos querían tirar sus conchitas por la máquina, sin ver cuál era el resultado de sus sumas.

Al inicio de la experiencia no se definieron normas claras, lo que afectó aún más la distribución de los niños/as en el espacio. Es importante que el educador defina normas sobre el espacio para que la experiencia y la distribución sea más provechosa.

“Considerando que el espacio determina las posibilidades de acción, es el educador quien debe prever y asegurarse de que los niños puedan involucrarse activamente en su aprendizaje, a través de sus propias acciones, teniendo experiencias variada y significativas, trabajando solos, en grupos pequeños y todo el grupo” (Lavanchy & Suzuki, 1996, p.57)

Además, los niños/as debían escribir los resultados, pero en el último minuto se tomó la decisión de que era mejor que escribieran en una mesa ubicada al lado del espacio utilizado para la experiencia, pero esto no estaba contemplado en la planificación, ni se le dijo a los niños/as al inicio cómo y dónde debían escribir, lo que complicó aún más la distribución de ellos/as y del espacio. En cuanto a esto, Bredekamp (2013):

“Los buenos profesores continuamente usan su conocimiento y juicio para tomar decisiones intencionales acerca de que materiales, interacciones, y experiencias de aprendizaje son más apropiadas y efectivas para el grupo y para cada niño en forma individual” (s.p)

Es por esto que, habría sido más significativo que la educadora en práctica definiera con anterioridad qué espacio se usaría para el registro de los niños/as e indicárselo a ellos/as al inicio de la experiencia para que supieran que debían hacer, en que orden y no se provocara el caos que hubo en la experiencia. Si se hubiera planificado de esa manera, la implementación habría cumplido con el principio de aprendizaje activo lo que es fundamental para el proceso de aprendizaje en una experiencia ya que los niños/as son mas autónomos y el educador puede apoyarlos con comentarios y/o sugerencias.

“Al planificar y realizar el Grupo Chico es fundamental tener presente los principios de aprendizaje activo, es decir, dar posibilidad de elección, manipulación, resolución de problemas, reflexión sobre las acciones, lenguaje y tener apoyo del adulto. Este apoyo debe ir orientado a estimular la posibilidad que sea el propio niño el que organice sus acciones, resuelva los posibles problemas que se le presenten, elaborando hipótesis, hacer preguntas o comentarios que lo lleven a reflexionar en relación a lo que está realizando, y verbalizar sus experiencias y acciones” (Lavanchy & Suzuki, 1996, p.69)

También, es importante que el educador use estrategias que se ajusten a una situación en particular y al propósito que se tiene en mente (Bredekamp, 2013). Esto se relaciona con la investigación que se está llevando a cabo como estudiantes en práctica del centro, del curso de Seminario de Investigación en la cual el propósito es “Potenciar oportunidades de aprendizaje en algunos momentos de transición”, ya que, en la implementación, los que terminaron antes que los otros niños/as no sabían que podían hacer. Si se hubiera tenido algún material para complementar la experiencia la educadora en práctica habría podido tener la atención en los que aún necesitaban más apoyo para seguir y convertir el momento en un aprendizaje significativo. Esto se relaciona con lo propuesto por Lavanchy & Suzuki (2006):

“Cada grupo puede estar trabajando paralelamente en la misma actividad o en actividades distintas, según la experiencia clave seleccionada. Los niños pueden estar agrupados por criterios predeterminados por el educadora y equipo, según la naturaleza de la actividad, o simplemente reunidos al azar” (p.68)

Con todo lo reflexionado anteriormente, se pueden definir algunas mejoras y/o orientaciones para atender los aspectos mencionados:

1- Planificar con anticipación todos los espacios que se utilizarán en la experiencia, por ejemplo, si hay que registrar, definir un espacio para éste momento: Esto se aplicó en las experiencias posteriores, en dónde se definió un espacio para cada grupo chico (2 grupos en la sala y uno en el patio). Entre los grupos que trabajaron en la sala se hizo una separación con las mesas para que no se interrumpieran. Esos cambios han sido a modo general, ya que cada educadora o técnico planifica como distribuye al grupo según las características de los niños/as. Para definir el círculo en las experiencias posteriores de grupo chico se ha puesto cinta adhesiva en el piso para definir el espacio, esto ha dado resultado ya que los niños no se acercan demasiado a la profesora y todos tienen la misma visibilidad. Esto se hizo por primera vez en la experiencia de comparar una televisión moderna con una antigua, en la semana de los medios de comunicación. Registro, evaluación del espacio educativo de la planificación:

.

2- Definir en el inicio las normas y los espacios a utilizar en la experiencia, así los niños/as sabrán en qué espacio deben moverse: Desde la semana del 12 de junio, se han presentado a los niños “Las normas del pajarito” (el nombre de las normas es porque el curso tiene un pajarito amigo que va a visitarlos y les dijo que debíamos cumplir esas normas). Estas normas se leen en el saludo, todos los días con los niños/as, además se recuerdan durante el día y también en los momentos de grupo chico. Registro normas:

3- Tener un material de apoyo y ojalá relacionado con los aprendizajes de la experiencia realizada para los niños/as que terminan antes: Esta mejora aun no se ha implementado ya que está ligada a una investigación que se está haciendo en el curso de Seminario de Investigación, y se empezará a realizar al inicio del segundo semestre. Registro carta Gantt investigación Seminario:

Finalmente, se puede decir que, aunque la experiencia tuvo el déficit de la distribución del espacio, ésta respondía a los intereses y necesidades de los niños/as ya que estos estaban motivados y querían utilizar la máquina para sumar. Es por esto que es sumamente importante reflexionar sobre esta distribución, ya que hizo que una experiencia significativa para ellos se debilitara por aspectos que eran totalmente definibles con una planificación adecuada del espacio previa a la implementación.

Bibliografía:

Copple, C, Bredekamp S, Koralek,D and Charner, K. (2013). To Be an excellent teacher. Chapter 2. Developmentally Appropriate Practice focus on infants and toddlers. Naeyc.

Lavanchy, S. & Suzuki, M. (1996). Cap. 4 Organización y estructuración de espacio. El curriculum cognitivo y su aporte al niño Chileno.