“Pero es que necesito los huevos”

Un hombre visita al psiquiatra y le dice “Doctor, mi hijo piensa que es una gallina, revolotea sus brazos y hace ruidos todo el día.” El psiquiatra le sugiere entonces que el hijo sea enviado a una institución. “Lo haría,” dice el hombre, “pero necesito los huevos.”

Y así son las relaciones, totalmente irracionales, locas, absurdas, … pero, oh!, supongo que seguimos en ellas porque, y esto es absurdo, la mayoría de nosotros … necesitamos los huevos.

La adicción a substancias ha existido desde que alguien fermentó uvas hace un millón de años. Y la adición a drogas es ahora la gran tragedia, sustentada a su vez por la codicia y la desinformación.

A las adiciones del comportamiento les tomó mucho más en llegar, pero son tan reales como las otras.

Y la definición es: “La adicción se caracteriza por la inhabilidad para abstenerse consistentemente, en el deterioro en el control del comportamiento, ansias, disminución del reconocimiento de problemas significativos tanto en su comportamiento como en las relaciones interpersonales y una respuesta emocional disfuncional.”

El asunto es que tratamos las adicciones en el comportamiento de manera diferente que la adicción a sustancias porque en ocasiones incluso parecen ser contribuciones útiles y provechosas.

Como sociedad nos hemos vuelto mejores, muchísimo mejores en crear relaciones, plataformas sociales, comportamientos y substancias que son adictivas. Todas éstas se construyen y se comercializan porque son lucrativas, pero los creadores de dichos sistemas no quieren tomar la responsabilidad del impacto que están teniendo en la gente. La adicción en el comportamiento es real, es crónico y tu pudieras estar padeciéndolo.

Volverse adicto a andar de prisa, al trabajo, o al flujo sin fin de información en internet, y tu vida cambia. La capacidad de atención disminuye, la paciencia decrece, tareas esenciales no se hacen, y más que todo, nuestra humanidad comienza a esfumarse.

Solo porque parece productivo, o valioso, o sólo porque te promovieron por ello en el trabajo no significa que no es adictivo y vale la pena manejarse. Incluso si necesitas los huevos.