De ‘crímenes pasionales’ a feminicidios: eufemismos en la prensa sobre violencia machista

Muerta por” o “asesinada por”, son dos términos que describen una misma realidad, pero lo hacen desde perspectivas radicalmente opuestas: una justifica el crimen, la otra lo condena. Los medios españoles no son ajenos a esta polémica en lo que se refiere a violencia de hombres contra mujeres y el tratamiento de estas informaciones sigue hoy siendo muy polémico. Pero el debate tiene ya mucho recorrido y el tratamiento se ha ido depurando a medida que se han ido resolviendo diferentes debates léxicos en torno a la cuestión.

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Suena bizarro, pero la violencia machista comenzó considerándose un crimen pasional. O, para el ideario colectivo, un crimen derivado del amor. De hecho, las noticias sobre violencia de género podían encontrarse tradicionalmente en las secciones de sucesos. Hoy, la mayoría de medios generalistas dedican una sección independiente y homónima a este tipo de informaciones. Han pasado de ser aislados crímenes por amor, a ser un tema en sí mismos. Incluso algunos, como en esta noticia de El Confidencial, están catalogados como “virales”. Punto para nuestra prensa.

Cuando se acordó que la prensa no podía respaldar la justificación de la pasión, comenzó a emplearse un término que parecía neutral. Pero nada más lejos. Las noticias se coparon de titulares que incluían la denominación “violencia de género”. El problema vino entonces cuando nos percatamos de que la mayoría de las informaciones de este tipo, hacían referencia a violencia de hombres sobre mujeres. Por tanto, la denominación de violencia de género-que refiere a la de hombres contra mujeres y a la de mujeres contra hombres-, no parecía ya tan neutral, ni tan justa.

Aquí empieza el ‘cacao’. ¿Violencia de género, violencia doméstica, violencia machista? No hay acuerdo. A pesar de que multitud de asociaciones que trabajan con las víctimas hayan reclamado que se describa sin tapujos como violencia machista, en los propios medios falta consenso. Hasta tal punto, que muchos tratan de esquivar esta denominación. ¿Cómo? Retorciendo el lenguaje para decirlo, pero sin decirlo.

Y aquí surge el tercer ‘hito’ en el tratamiento de estas noticias, un debate que aun hoy estamos esperando a que la prensa nacional supere. Todo se resume en una única pregunta: ¿Las mujeres mueren o las matan? Escoge cualquier medio tradicional y generalista, un informativo, un periódico… Te apuesto lo que quieras a que encuentras titulares como los de arriba.

Llámame loca, pero atisbo cierta diferencia en decir “ha muerto de”, que en decir “ha sido asesinada por”, incluso con el “presuntamente”. Es más, ¿por qué retorcerlo tanto en un titular, cuando en un subtítulo se confirma claramente el asesinato? Esto es algo que se nota especialmente en un telediario como el de TVE, que busca parecer aséptico cuando, en casos como este, hasta el asepticismo posiciona.

Y mientras nuestros medios están aun dirimiendo si muertas o matadas, otros países están ya hablando de feminicidios. Un paso más, que no sólo muestra un rechazo total hacia este tipo de violencia -por no retorcer el lenguaje para suavizarlo-, sino que, además, pone a la mujer en el centro. Incluso pudiendo considerarse correcto un término como violencia machista, lo cierto es que a la mujer aquí no se la ve por ninguna parte. Con un cambio radical de enfoque, se pone a la mujer, a la víctima, como la auténtica protagonista de la cuestión. Y eso sí que es ganarle el pulso al lenguaje.