Fiesta “yoica”

De cierto lagunero

Por Fco. Javier López Alvarez

Un entendido en su materia era entrevistado en la radio y en un lapso de no más de cinco minutos al aire usaba el término “yoico” un chorro y a diestra y siniestra. Explicaba ya no me acuerdo; pero decía que un hijo es una fiesta que tenemos la oportunidad de vivir y en cuya persona vemos nuestro reflejo con la posibilidad de que sea mucho mejor que nosotros.

Durante un trayecto en coche mi hija adolescente (o sea mi fiesta yoica) y yo sintonizamos la estación en donde el invitado del programa dijo “un hijo al mostrar mis atributos heredados y triunfando con base en ellos se convierte en mi fiesta yoica”. El intercambio de nuestras miradas nos deslindó lejos de poseer el significado del concepto y mejor pusimos atención.

La elocuencia del orador brincó casi de inmediato a un periplo apasionado -con las palabras yoica, yoico y fiesta yoica en ráfagas, digo la verdad- y nosotros nos atacábamos de risa por la forma en que hilaba su explicación con el concepto como cimiento, como muro, de techumbre y de decoración.

Entendimos que hay fortaleza, frustración, transgresión, expansión, particularidades paroxísticas y muchas otras cosas más que son “yoicas”; sin embargo, lo que más capturó nuestra atención fueron las referencias a la relación del papá y el hijo y las posibilidades inmensas de realización y felicidad que el deber cumplido y la herencia implican.

Dijo que el reconocimiento de facciones en la personalidad de nuestros hijos es natural y que la tendencia conductual debido a herencia y formación suele presentar al esforzado la recompensa del manejo adecuado que hará en sus hijos de aquéllos rasgos que conoce y por lo tanto puede ayudar a dominar y mejor encausar. Buen punto... Aunque nos seguíamos carcajeando yoicamente.

Con pausas justas para la reposición de oxígeno, el invitado en cabina usó literalmente todo su tiempo al aire -y el aire- mientras nosotros contamos las ocasiones en que todo era convertido en asunto “yoico” y no dejamos de reír por la cantidad de veces que un concepto puede ser pronunciado y con gracia.

Y ya en serio: la verdad nos gustó mucho el mensaje. Entendimos que la herencia es una maravilla de Dios. Reiteramos los esfuerzos que por todos lados hay para difundir mensajes entorno de la conducta humana y que es posible entender y usar hoy conceptos convertidos en herramientas eficientes para mejorar los resultados de nuestras acciones.

Se supone que el paso del tiempo debe notarse en cualquier persona como algo provechoso y por lo general es con templanza y mansedumbre en la forma en que toma las cosas; además de los resultados que debe exhibir su familia, que es el campo fértil en donde el hombre deberá esforzarse y al tiempo cosechar lo bueno.

Sigamos cada uno entendiendo lo que podamos, como en el tema de lo “yoico”, donde por las circunstancias no recordamos la identidad ni la especialización del entrevistado y, con el humor que en su lugar espero pudiera permitir si nos leyera, compartimos hoy algo de lo que hizo esa tarde al admitir compartir lo que sabe con otros. Gusto en saludarle.

www.about.me/claudiayjavier

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Claudia y Javier’s story.