Enfocarse en aquello que da valor 

Porque es importante identificar aquellos valores que tienes, trabajar con ellos y comunicarlos.


Cuando hablamos de ciudades de México como Monterrey, Aguascalientes, Queretaro, Guadalajara, Distrito Federal, Tijuana, o incluso fuera del país, por decir New York, se tienen en la mente ciertos “adjetivos” de la ciudad y del grupo de gente que viven en ella, incluso se tienen opiniones sin ni siquiera haber vivido o visitado, una ciudad con mucha historia, que les gusta la carne asada, que si son muy chambeadores, que viven deprisa, tienen mucha cultura, es muy variada su comida, la ciudad que nunca duerme, son muy cálidos o que son muy abiertos, al final podemos crear un concepto general con estas palabras.

Ahora en el mundo de las empresas se utilizan palabras clave para crear una cultura corporativa. Por mencionar un ejemplo muy claro, en la industria automotriz la empresa Volvo decidió adoptar la palabra seguridad, Mercedez Benz elegancia y BMW diseño, y no significa que Mercedez Benz y BMW no piensen que la seguridad sea importante, mas bien es una decisión “inteligente” de priorizar en una escala de valores aquello que consideran su diferenciador más importante, decisión que debieron tomar sus directivos como estrategia de comunicación dentro y fuera de la compañía, que les ha permitido construir su propia cultura por tanto tiempo.

En Ciudad Victoria la ciudad donde nací, recuerdo haber compartido buenos valores o adjetivos que podían describir muy bien mi ciudad, entre familia y amigos, nos sentíamos como personas afortunadas, por vivir en un lugar muy seguro, en donde no pasaba “nada”, “todo el mundo” se conocía, de gente amable, de calles limpias, en donde pasaba algo extraño y todos nos enterábamos, cualquier cosa inusual nos sorprendía, platicar con el vecino, ver jugar a niños en las calles era nuestro día a día. No busco culpar a nadie por esta situación, ni tampoco sonar melancólico, lo resumo como una negligencia social de no señalar y corregir a tiempo eso que sabíamos no estaba bien y al final nos “explotó en la cara”, sí, nos confiamos y pensamos que nada de lo que estamos viviendo ahora pasaría.

En estos tiempos, mi aportación como Victorense demanda ser ejemplar, ahora ya no solamente basta con tirar la basura en su lugar, si no de practicar y promover valores que generen confianza, bienestar, seguridad, ganas de permanecer en una ciudad lastimada, ahora me toca a mi y a todos los que nacimos y vivimos en ella restaurarla, por eso pienso que decidir nuestros valores y sí, quiero ser muy enfático, es muy importante declarar estos valores, hablar de ellos, buscarlos, copiarlos o inventarlos, pero encontrarlos y hacerlos nuestros, desarrollando el gusto por ese sentido de pertenecía que nos conviene a todos.

La declaración de valores ayuda a personas, comunidades o empresas a diferenciarse del resto de los demás, generar sentido de pertenencia, organizar la toma de decisiones y encontrar un rumbo en la construcción de su crecimiento. En el caso de nuestra ciudad debería ser igual, donde declaremos ser civilizados, limpios, respetuosos, ordenados, positivos, cálidos, trabajadores, honestos, alegres, amables, cooperativos, modernos; tomemos uno o varios valores y demos rumbo a la construcción de una nueva ciudad.