Cambie de piso.
De Antón a Tirso. Del Amor de Dios al Conde.
Me tope con un match Tinder en el camino, lo supe porque ella me reconoció y pronunció mi nombre de manera muy correcta. Al fin de cuenta, quizá eso me sorprende tanto como haber encontrado en la calle a este momento preciso una chica que conocía únicamente por el intercambio de una decena de mensajes.
Patricia es la antítesis aparente y de experiencia de vida de Yenn. No es una coincidencia haber conocido America Latina ilegal y Europe del Este de buena familia en un mismo periodo, el mundo es así, y yo estoy en el medio. En el sandwich soy la que nunca se ve: la blanca occidental a la cual nunca le piden sus papeles.
Con Patricia hablamos un poco, muy poco, de política. Justo después vi una foto de Freddie Mercury con el pie de foto siguiente «Is this the real life? Is this just fantasy?» si bien que ahora cada vez que hablare de política, tomare este punto de vista para no quedarme con este sabor amargo y de indignación que me deja una conversación sobre el poder -política- y mi impotencia -titere-.
Viva la vida, la gente buena, los bigotes, los gays, las almas libres y extravagantes (y los ingratos gatos).
