Meet me (not) in Montauk

El tiempo no cura nada. No borra nada. Todavía escucho nuestros chistes, repito con extraños nuestros códigos, comparo sus risas con tu risa, intento rearmar las anecdotas, compartir con otros las canciones que nos dejaban en silencio; recrear lo enfermizo de amarte y ser amada. ¿Se puede añorar lo malo? Nuestras peleas, los “¿podemos hablar?” sincronizados, el timing exacto de odiarnos y a la vez extrañarnos, las brechas de “nos tomamos un tiempo”. Todavía miro el celular para ver si llegan tus mensajes cuando escuchabas que el Sarmiento andaba mal (o el día de la tragedia de Once, con tus 20 llamadas perdidas y tus “te ruego por favor que me digas que estas viva); todavía espero que en algún chat aparezca el “pianito”, el “te”, nuestra colección de “Salem el gato”; todavía cierro los ojos y vuelvo al 4 de Abril del 2012, cumpliendo nuestro sueño de ver a Foo Fighters, mirarnos y llorar con Best of You; besarse bajo la lluvia, perderse en la autopista, ir de la mano por el Dot. El día que dijimos de ir por todo, jugarnos todo, planear el terreno en Córdoba, contar los meses para verte. Las despedidas y las peleas no van a ser nunca iguales con nadie. Tus “Hola” revoleando la mirada, haciendo que me ria estando enojada. Se extraña hasta lo casi sanguinario. Los gritos, las puteadas, las mentiras mas absurdas, las historias paralelas que nunca entendí, los “morite”, blockear, desblockear; tomar la decisión final y mas dolorosa de revender una entrada que esperé meses, llorar todo un verano, e intentar entender los motivos para haberme hecho tanto mal despues de años de intentar y volver a intentarlo.

¿Decime en qué lugar de mi memoria entierro todo eso? Te suplico, explicame como recordar constantemente que era todo mentira. Vivo recordando la lista de razones por la cual no debo nunca más hablarte. Me obligo a creer que fuiste la peor mierda que cruce en la vida. Y siempre me voy a quedar con la pregunta atragantada de si realmente alguna vez, algo de todo esto que me tortura en mi baúl neuronal de recuerdos fue genuino.

Siempre que nos distanciábamos te decía que quería que la máquina de borrar recuerdos de “Eternal Sunshine of the Spotless Mind” existiera. Que ojalá Lacuna Inc.fuera realidad. Hoy quisiera con todas mis fuerzas que realmente te borraran de mi memoria, porque el tiempo es una farsa y nada es linear, vivo en un loop constante de 6, 7 años? de imágenes, olores, sensaciones y sonidos.

We´ll never meet in Montauk.

Y siempre que escuche Phantom de Circa Survive vas a volver a mí.

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