El poder en la Constitución: Lenín, la nueva era después de la década

Era el 10 de agosto de 1996 cuando Sixto Durán Ballén entregaba el mando como Jefe de Estado a Abdalá Bucarám Ortiz, desde ahí tuvieron que pasar 20 años para que un episodio similar sucediera en la historia política del Ecuador, es decir que en una misma sala de la Asamblea Nacional se encuentren el presidente saliente y el entrante, los que fueron elegidos por elecciones populares.

Portaestandarte de la Guardia Presidencial durante el último recorrido presidencial.

El Econ. Rafael Correa fue presidente del Ecuador desde el 2007, reelecto por mandato popular. Su gestión como gobernante lo ha llevado a ser uno de los presidentes más controversiales de la historia del país y uno de los personajes políticos más importantes de América. Sus reformas en salud, educación, energía, gestión productiva, cultura e identidad han beneficiado a los sectores populares. Y por otro lado, reformas como la recaudación de impuestos, ley de comunicación, extractivismo etc. han sido fuertemente criticadas por otros sectores. Sin embargo con aciertos y desaciertos, el gobierno oficialista sigue en el mandato logrando una mayoría en la Asamblea Nacional y la Presidencia de la República a manos del actual Presidente Lcdo. Lenín Moreno Garcés.

Rafael Correa saludando a los simpatizantes que se dieron cita al paso de mando.

El evento oficial sobrepasó los 1500 espectadores pero miles de ecuatorianos más seguían el acontecimiento por radio, televisión y redes sociales, así mismo, varias calles alrededor del Palacio Legislativo estaban colmadas por simpatizantes del régimen, que acompañados de banderas verdes y azules demostraban su apoyo al actual mandatario. Las delegaciones oficiales de los países hermanos también se dieron cita: Chile, Bolivia, Colombia, Costa Rica, España, República Árabe Saharaui entre otros países. También estuvieron presentes representantes de los sectores populares, pueblos indígenas y la nueva Cartera de Estado.

A la izq. los grandes medios de comunicación cubren el evento en la alfombra roja. A la derecha las simpatizantes observan desde lejos la caravana presidencial.
La caravana presidencial llegando a la Asamblea Nacional.
A la izq. Transeúntes observan a lo lejos la salida preseidencial. A la derecha Rafael Correa despidiéndose de su comitiva antes de abordar su auto.

El posible arribo del Presidente Nicolás Maduro al Ecuador generó polémica y malestar en la comunidad de venezolanos residentes en el país, quienes convocaron a sus compatriotas a salir a las calles y rechazar su régimen. Fue así que la Cancillería de Venezuela comunicó que el Presidente Maduro no asistiría al evento. Pese a esto varios venezolanos protestaron a las afueras de los cercos policiales establecidos para la posesión de mando en la Asamblea Nacional.

Carlos Bergman Vicepresidente de la Asamblea Nacional abordado por los medios.
Venezolanos protestando fuera del cerco policial de la Asamblea por las políticas de su gobierno.
El cambio de mando se transmitió por Cadena Nacional en radio y televisión, en esta barbería es un día como cualquier otro.
El Ex presidente Correa saliendo de la Asamblea luego de haber entregado su cargo, Lo acompaña su esposa, hijo y comitiva.

El presidente de la Asamblea, José Serrano fue el encargado de tomar el juramento del actual presidente que era colmado de aplausos del auditorio. 
“Lo que yo tengo lo tienes tú y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.” citando un fragmento del poema “Canto a mí mismo” de Walt Whitman, Moreno inició así su discurso como Presidente que se centró en hablar de los seis ejes en los que trabajará su gobierno: Salud, Economía, Educación, Empleo, Vivienda y Reconstrucción, recalcó que su trabajo seguirá el mismo modelo de su antecesor, pero que la forma será distinta, destacando la conciliación y respeto de las libertades.

Es fácil apreciar que los discursos, entre Correa y Moreno, son inmensamente diferentes: desde la frase “volver a hacer Patria” del primer discurso de posesión de Rafael Correa, a un “No perdamos la alegría” de Lenín Moreno. De la lucha contra caciques y los fantasmas del pasado, a inculcar el amor a la ciencia, el deporte, el arte. El discurso de Correa se fundamentó en el pasado; el de Moreno en el futuro. La lucha contra la corrupción, para Correa, fue una lucha contra los banqueros; para Moreno, la lucha promete una lista de odebrecht sea quien sea el enemigo. De los datos y rencores de Correa, a los chistes y abrazos de Lenín hay mucha diferencia, demostrando que los políticos se acoplan a lo que el pueblo demanda.

Los ciudadanos venezolanos permanecieron durante todo el evento oficial fuera de la Asamblea Nacional.
Pese a sus consignas en contra de su gobierno, los venezolanos mantuvieron una protesta pacífica.

“Ha concluido una etapa que, como todas, no está libre de errores, desde hoy al futuro; soy el presidente de todos, me debo a todos”, dijo Moreno al hacer un análisis del anterior gobierno. Se evidenció muy cauto en su primer discurso, mostrando a sus seguidores y detractores tal vez la otra cara del Socialismo del Siglo XXI, un rostro alegre y sencillo sin verdades absolutas, a disposición de los medios de comunicación y sin enlaces nacionales como él lo supo decir. “Solo con el diálogo lograremos un Ecuador participativo, comprometido, responsable, incluyente y honesto, pero sobretodo que viva en paz” además dijo eliminar otras carteras y programas que llevaba el gobierno anterior como: Ministerio del Buen Vivir, Plan Familia, Ministerios Coordinadores y demás programas que mencionó tendrán reformas estructurales.

Salida de las delegaciones internacionales.

Sin embargo, según varios politólogos, el escenario para Moreno, de 64 años, será diferente al de Correa, sobre todo a lo que se refiere al tema económico, el bajo precio del petróleo será una de sus mayores limitantes, aunque ha recalcado que cumplirá con todas sus propuestas de campaña como aumento del bono de desarrollo humano a 150 dólares, construcción de 325 mil viviendas o la creación de cerca de un millón de plazas de trabajo. Estamos presentes ante un nuevo escenario y muchas organizaciones y movimientos sociales están a la espera de espacios de diálogo y conciliación de propuestas, como por ejemplo la amnistía para los crimializados por las protestas social y movimientos ambientalistas que se oponen al extractivismo del crudo en la Amazonía. En este nuevo panorama Lenín continúa el régimen, la revolución, la patria altiva y soberana, con la mitad del país a favor y la otra mitad a la expectativa implacable de su mandato.

Un simpatizante del gobierno oficialista sostiene la bandera del nuevo mandatario.
El discurso del Presidente Lenín Moreno escuchado en un restaurante del país.