Una entrevista con J. Santos Bibiano

J. Santos Bibiano, o como sus residentes lo conocen José, es el chef estrella en la Casa Italiana de Stanford. Su maravillosa personalidad tanto como su cocina gourmet han convertido Casa en una de las residencias más populares de la universidad, y no hace falta decir que la residencia es inmensamente afortunada de contar con su presencia. José tuvo la generosidad de compartir su historia abajo ¡Es definitivamente digna de ser leída!

¿Donde creció usted?

Yo nací en una ciudad llamada Huejúcar al norte de Guadalajara en 1966, y ahí fué donde estuve toda mi niñez. Fué una época muy feliz en mi vida, creciendo con tradiciones mexicanas.

Tengo dos hermanas y tres hermanos, y mis padres se ganaban la vida haciendo sandalias. Todos nosotros las hacíamos en la casa y las vendíamos afuera. También teníamos una tiendita de licores.

¿Cuando era niño, dónde se imaginaba?¿Pensó que estaría aquí hoy?

Originalmente quería estudiar en México pero eso era difícil por muchas razones diferentes — la economía, el momento. Mis planes cambiaron. Mucha gente joven en México tiene éste gran sueño de venir a los Estados Unidos, y yo decidí venir.

¿Cómo empezó a convertirse en un chef (fantástico)?

Cuando llegué a los Estados Unidos en 1986, vivía en el hogar de mi hermana y trabajaba con mi cuñado, quien era un chef en un restaurante. Aprendí bastante observándolo. Él me enseñó lo más básico, y yo tuve todos los roles — “busboy”, lavatrastes, etc. Trabajé con él por mucho tiempo en ese restaurante, al menos diez años, luego me cambié a otra cocina. Era un lugar más temporal que tenía gente nueva varias veces al año, entonces pude aprender con muchos chefs diferentes ahí. Todos compartíamos y observábamos. Empecé a trabajar en Casa Italiana en 1999, y he estado aquí desde entonces.

¿Cuál fué el shock cultural más grande que tuvo cuando vino a Estados Unidos?

Las horas y los términos de trabajo. La cultura de trabajo aquí es muy diferente. Es mucho más acerca de ser puntual y de estar trabajando todo el tiempo. Hay mucho más balance en México.

En cuanto a aprender inglés, yo había aprendido varias de las cosas más básicas en México como “table,” “chair,” etc. También había estudiado unas pocas conjugaciones de verbos en la escuela, pero nunca tomé clases formales aquí. Todo el inglés que aprendí fué en el trabajo.

¿Nos puede contar de su familia?

Conocí a mi esposa en México. Por un tiempo ella iba de su provincia a la mía una y otra vez, ella me visitaba for 6 meses y luego regresaba a su provincia y me venía a visitar otra vez…Finalmente nos casamos, y tenemos tres niños. La mayor, mi hija Bryanna, tiene 12 años y mis gemelos, Stephanie y Santos, tienen 10 años. Vivimos en Sacramento.

Estoy muy contento con mi vida y mi familia. Trato de pasar mucho tiempo con ellos cuando estoy en casa para reponer todo el tiempo que estoy trabajando. A veces regresamos a México juntos a visitar parientes.

Estoy muy orgulloso de mis hijos porque son muy nobles, como su mamá. Y muy inteligentes. Son muy, muy buenos niños. Nosotros tratamos de hacerlos felices lo más que podemos; ellos saben eso, y a cambio trabajan muy duro.

¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?

Me gusta leer libros de cocina para pensar en recetas nuevas. Me gusta hacer ejercicio, ¡pero creo que no se nota! Disfruto las vacaciones largas, especialmente cuando regresamos a México. Mis equipos favoritos son las Chivas de Guadalajara, FC Barcelona, los A’s de Oakland, y los 49ers.

Artículo traducido al español por Lorena Huang Liu.

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