Entre asesinos.

Eres el complemento perfecto de su mayor enemigo, par de dementes. Tan primordial, tan espada de dos filos, tan inevitables. La dejas desnutrida y sin fuerza; polilla inmisericorde ¿quién podría deshacerse de ti? Consume que aún queda néctar en aquella flor de la que tanto anhelas nutrirte, consume porque falta poco para ser como tú o fenecer en el intento.

Extraña comodidad.