RENATA

Su sexo, su boca, su espalda y la manera en que se excita de placer y veo las sombras moviéndose en la pared de la habitación oscura, y lentamente con mis manos voy quitando su armadura mientras usted se entrega al placer de la aventura.

Y sus manos se van apoderando de mi ser, y vamos haciéndonos el uno al otro hasta el amanecer mientras el sudor se va resbalando gota a gota, y usted me dice que yo no tengo pudor, pero no importa aun así le hago el amor y su cara denota que vamos a tardar mucho más y yo solo pienso que el viento sopla a nuestro favor.

Ya al amanecer mi espalda me mata, pero no importa porque la tengo a usted, un poco de mantequilla y a Renata la gata.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Carlos A. Jiménez’s story.