Levanta la mano si alguna vez te has sentido víctima del Tube

(Londres, cómo sobrevivir — por Carolina P. Bresuti)

Hace algún tiempo, acepté un reto algo raro: “No quejarme durante 24 horas”. Obviamente fallé. ¿Por qué digo ésto? porque voy a presentarme con una queja. (Sí, ¡esa soy yo!).

Hace cuatro meses me mudé a Londres desde una (muy) pequeña ciudad.Antes de eso, nunca me había puesto a pensar cómo de NECESARIO es el transporte público. Cuando vives en una ciudad taaaan pequeña, realmente no lo necesitas. Siempre puedes elegir, si estás perezoso, coges el bus. Si te vas de fiesta hasta que amanezca, coges un taxi (sin perder un riñón por ello). Sino, siempre puedes caminar. Todo está máximo a media hora de donde estés.

Fue cuando llegué a Londres, cuando entendí que esa opción no existe aquí. Aquí lo NECESITAS. Tu mejor amiga será una tarjeta Oyster, y tu amante la web de TFL.

Lo necesitas para todo: para ir a trabajar, para salir, para ir a hacer la compra, para ir al aeropuerto… Y después de un tiempo, realmente te das cuenta lo endemoniadamente grande que es esta ciudad. Seguramente te quejarás de la lentitud de los autobuses, el tráfico, etc; pero claramente el metro es demasiado caro. Pero como ya he dicho, lo necesitas.

Entonces, ¿qué ocurre cuando descubres que va a haber una huelga del metro?(CERRADO, ENTERO, SIN SERVICIOS MÍNIMOS). Ok, no problem; saldré antes de casa y cogeré el bus, no es para tanto. Sí, cabeza de chorlito, tú y los otros 8 millones de londinenses pensaron lo mismo. ¡Ah, y los turistas también!

Así que te vas a trabajar, fuera de la hora punta (encontré sitio en el bus, no está mal), y entonces, cuando acabas, después de un largo día, desesperada por volver a casa, ves que han pasado dos buses, y que no han parado, porque iban a reventar. Y después de media hora esperando en Piccadilly Circus, empiezas a pensar que no hay manera de volver a casa (insertar emoji llorando aquí).

Entonces, después de lo que parece un largo y profundo momento, allí, de pie, como una completa idiota, se te ocurre la mejor idea que hayas tenido nunca: “me voy a casa andando”. He de decir que viviendo en Zona 2, no era una idea tan disparatada, así que empecé mi camino de vuelta a casa, pensando que siempre podría coger el bus de camino (caminé cerca de dos horas…).

Sinceramente, no recuerdo haber caminado tanto en mi vida. Pero estoy orgullosa de decir que lo conseguí, ¡LO CONSEGUÍ!

En fin, lo que he sacado en claro de todo esto: Londres no es grande, es gigante. Créeme, es más grande de lo que se puede imaginar. Si vienes a Londres, usa el metro, y sé amable con el personal. Sino, volverán a hacer más huelgas que fastidiarán (por decirlo suavemente), a un montón de ciudadanos, incluída yo.

Y a TFL, por favor, no vuelvan a hacer algo así otra vez. Ustedes, mejor que nadie, saben que Londres y una huelga de metro es 100% incompatible.

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