Algunos Atisbos, S.I.

Durante el cabildo abierto de barrio Brasil, realizado el día 01 de noviembre de 2019. Se plantearon las problemáticas comunes y ya bastante pronunciadas en los diferentes espacios de discusión y movilizaciones de los últimos 30 años.
Los y las participantes de este encuentro ciudadano, quienes fueron al rededor de 15 asistentes, trabajaron en base a una pregunta: ¿Qué es lo que queremos para Chile? Y es que el plantear problemas es algo que se viene haciendo hace años, ahora debemos centrarnos en el futuro, fuera de los limites actuales.

Se propuso la construcción de una constitución nueva para Chile teniendo presentes los pilares centrales de cada área del ser humano y humana. Algunas de estas siendo el deporte, arte, la ciencia, medio ambiente u entorno, salud humana, la identidad, espiritualidad y tendencia a la comunidad. De igual manera se fijaron ciertas garantías que debe proporcionar esta nueva carta fundamental, como la garantía del diálogo, la organización cooperativa y con representantes de todas las áreas del ser humano antes mencionadas y la garantía de un techo, agua, comida, educación, salud, seguridad y un medio ambiente sano.
“El deber de todos y todas los y las ciudadanas de nuestro país es el de asegurar bases cooperativas, humanistas y sustentables en un nuevo pacto social”, afirmaron. Teniendo esto en mente, se propusieron diferentes modificaciones respecto de la actual situación chilena. Una de estas fue la posibilidad de generar leyes retroactivas, las cuales dejaran un plazo estimado para quienes se vean afectados/as por las diferentes modificaciones, con el fin de que estas personas puedan adaptarse a lo dictado por la ley o encontrar maneras de soslayar los perjuicios que esta traiga.
De igual manera fue presentada una propuesta relacionada con la educación Chilena. Se planteó que las demandas estudiantiles actuales son dirigidas a modificaciones a realizarse bajo el mismo sistema neoliberal, mas no a una nueva visión radical para un sistema educacional diferente. Es por esto que se propuso una educación universalmente gratuita y estatal. Básicamente, sabiendo que, tanto la salud como la educación son derechos básicos, deberían ser planteados de la manera antes mencionada.
En torno a la participación ciudadana y la democratización del espacio político y estatal general, se propuso que se plebisciten los tratados internacionales. De manera paralela se pensó en trabajar con comisiones tripartitas y un Estado Federal, plurinacional y multicultural, para entender a Chile en su complejidad. Esta propuesta combatiría la centralización que tantos problemas ha traído a nuestro país, y daría mayor autonomía a cada territorio. Chile es un país largo y con diferentes realidades y problemáticas según cada espacio. Se mencionó que esto podría también ser una solución para el conflicto mapuche.

Finalmente, se compartió la idea de que el buen vivir debería ser un indicador de desarrollo clave para medir al país. Lo que fue apoyado por todos y todas los y las participantes, entre los y las cuales se encontraban, estudiantes de derecho, comunicaciones, abogados, extranjeros/as, jubiladas, estudiantes de sociología, científicas/os y artistas.
