Lettre bleue pour moi, jour 2. ☁
¿Sabes?, hoy tuve un día muy flojo. Me levanté decaído, porque desde el lunes pesqué un resfríado horrible, apenas me puedo el cuerpo, por ende paso todo el día en cama.
Recordé ese día, el día siguiente al romperme en tus brazos, ese donde me llevaste el desayuno en la mañana. Tuve el anhelo de despertar y encontrarme con un bello muchacho dejándome el desayuno en la cama, pero no fue así y pues, sólo me serví una sopa instantánea que encontré en la cocina. No he ido de compras y mi nevera está casi vacía, y aunque vivo solo, mi habitación se siente todavía más sola…
Mhm, no he querido limpiar el sofá por temor a que desaparezca tu aroma, así que no lo he sacudido desde que… ya sabes. De vez en cuando me siento ahí, sin ocupar el lugar donde estuviste, miro mi muñeca de reojo y la acaricio un poco, ¿No sientes que a veces el hilo apreta mucho?, estuve mirando mi muñeca y tengo marcas rojas, son muy tenues, pero aún así arden demasiado.
Ah, algún día saldré de mi habitación para tomar un poco de aire fresco e ir en busca de lugares para fotografiar, te mostraré aquellas fotos cuando nos veamos de nuevo. Aunque me gustaría más fotografiarte a ti… Sin duda eres mucho más precioso que cualquier otro paisaje. Extraño mucho mirar tus ojos, así que cierro los míos para traerlos a mi mente un par de segundos, de esa forma te siento más cerca…
