Por qué los periodistas ya no podemos trabajar como antes

Estos son un par de dibujos que hice para tratar de explicar por qué como periodistas ya no podemos trabajar “como antes”. Los hice para una clase y luego los reciclé para hablar con algunas personas y bueno, pensé que le podrían servir a otros así que los publico aquí (de ninguna manera son dibujos exactos… Lo importante es la idea).

Fig. 1 — Antes

Hasta hace poco la cosa era más o menos así: El periodista hacía su trabajo, que concluía en un artículo (o despacho radial, o nota de TV, etc). Tras las correcciones correspondientes y la publicación, el periodista daba por terminado su trabajo y se enfocaba en crear el siguiente tema.

Sin embargo esto ya no funciona así, sino que el proceso se parece un poco más a este dibujo:

Fig. 2 — Enredo

El periodista ahora hace el mismo trabajo de pauta y reporteo, pero la publicación puede ser montones de cosas. Es una serie de mensajes en Facebook, varias publicaciones en Twitter, un video en YouTube, un newsletter y una foto en Instagram, y todo es el mismo tema.

No se trata de hacer una nota como la hacíamos antes, y luego copiar+pegar el resultado final en todas las redes disponibles. Cada una de esas publicaciones sigue reglas diferentes. No tiene sentido hacer lo mismo en todas.

Ahora ,el periodista debería tratar de pensar en todas las posibilidades de publicación, no al final cuando ya tiene listo un producto, sino desde el momento en que empieza a idear la nota, durante el reporteo y a la hora de construir el tema.

Fig. 3 — ¡¡Reglas!!

Lo que se verá en Google tiene que tomar en cuenta los keywords, trabajar el SEO en el contenido, los enlaces, etc, etc. Si voy a publicar en Facebook, más vale que haya trabajado en crear una comunidad y que comparta contenido “compartible”. Para Twitter, debería estar bien conectado con personas influyentes. Y así para Instagram, YouTube, Snapchat o lo que sea que quiera sumar a mi publicación.

Agregué ahí arriba al móvil porque ha cambiado todo el comportamiento de la gente en Internet desde que empezó a masificarse. La gente consume contenido en horarios raros (¡cuando no está frente a un PC de escritorio!) y en lugares raros como el metro, el baño o la cama. También tiende a visitar un contenido y luego “rebotar”. ¿Cómo genero contenido con ese comportamiento en cuenta?

La inmortalidad del contenido

Otra diferencia que se puede observar en la Figura 3 es que no es posible olvidarse de la publicación y pasar a la siguiente como hacíamos antes. Ya no se convierte en papel para envolver pescado (o paltas).

  1. Primero, el periodista debe tener claro que la información vive para siempre (o por muy largo tiempo) en Internet y seguirán llegando personas a verla mucho tiempo después de la publicación (cualquiera sea su forma). Puede que algunos usuarios descubran ese contenido 3 meses después, o un año después, o más tarde. También puede que su artículo sirva para hacer otros contenidos en Internet.
  2. Segundo, la gente comentará sobre esa información. Consultará directamente al periodista sobre las cosas que publicó. Lo criticará por faltas de ortografía y errores percibidos, sean reales o imaginarios. Puede que lo busquen en Twitter y le hagan preguntas sobre un artículo. Puede que esas preguntas lleguen 6 meses después de la publicación del artículo, y la audiencia esperará que el periodista tenga respuestas. También harán chistes y compartirán, en un círculo que ayudará al contenido a llegar más lejos.
  3. Y tercero, que es un poco redundante respecto a lo de arriba: el contenido no se distribuye solo. Si yo pongo algo en Internet, no le va a ir bien automágicamente, por muy interesante y excelente que sea mi contenido. Hay que distribuirlo, ojalá con un plan y no a lo loco.

Esto suena como que es más trabajo, ¿verdad? Pues sí. Estamos en Internet, no tiene sentido que esperemos que funcione igual que el papel o la radio o la TV. Es hora de que investiguemos y aprendamos a aprovechar las características nuevas y diferentes de la red.