Camilla cumple 70 años y los británicos piensan que tiene que ser Reina

Camilla, la esposa del príncipe Carlos de Inglaterra, cumple 70 años este 17 de julio y son muchos los británicos que piensan que este es el momento ideal para enmendar un error que ya lleva 12 años. ¿De qué se trata? Cuando en febrero de 2005 la casa real británica anunció el compromiso de Carlos con Camilla Parker Bowles, su amante durante las anteriores tres décadas, los funcionarios de la monarquía estaban preocupados porque aquella decisión sería impopular.

Para no herir los sentimientos de un país que todavía recordaba con cariño a la princesa Diana (primera esposa de Carlos), Buckingham anunció que Camilla jamás sería “Reina” sino que, en el momento de la coronación del príncipe Carlos como rey, tomaría el título sin precedentes de “Princesa Consorte”.

A pesar de que el título fue un pedido especial de la propia Camilla, quien según su entorno no quiere ser “reina”, los expertos en asuntos monárquicos británicos consideran que ese título es “antihistórico, injusto y casi inconstitucional” y piensan que tratar de esa forma a la esposa del rey de Gran Bretaña sería “humillante”.

Según el derecho inglés, las mujeres casadas asumen el rango y el estatus de sus maridos. Es decir, las esposa de los duques son duquesas, las esposas de los condes son condesas y las esposas de los reyes son reinas. No aplica, sin embargo, cuando la mujer es reina por derecho propio (tal es el caso de Victoria I o Isabel II), cuyos esposos tienen un rango inferior.

En 1840, cuando la reina Victoria se casó con el príncipe alemán Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, se le otorgó el título de “Príncipe Consorte”. La reina Ana I no fue tan generosa con su marido, Jorge de Dinamarca, a quien solo se nombró Duque de Cumberland. En el caso del esposo de Isabel II, Felipe Mountbatten, este recibió de su suegro el título personal de Duque de Edimburgo y, en 1957, fue ascendido al rango de príncipe, pero no príncipe consorte.

Existe un precedente real en el que el derecho no se aplicó. Cuando el rey Eduardo VIII abdicó, en 1936, su hermano y sucesor, Jorge VI, se negó a convertir a la esposa del exrey, Wallis Simpson, en “Alteza Real”, rango que le correspondía como esposa de un príncipe británico. Toda su vida, Wallis fue la Duquesa de Windsor sin tratamiento ni dignidad real.

Cuando el 9 de abril de 2005 Camilla se casó con el príncipe Carlos, adoptó el título de Duquesa de Cornualles, cuyo titular es el príncipe como hijo mayor y heredero del monarca británico. Sin embargo, se prefirió que no fuera conocida como Princesa de Gales para no herir los sentimientos populares con respecto a la fallecida princesa Diana.

Algunos en Gran Bretaña hoy, incluso, piensan que es una injusticia que Camilla no sea tratada oficialmente como Princesa de Gales. Este título fue usado por primera vez por una mujer hace más de 700 años (Eleanor de Montfort, la esposa de Llywelyn ap Gruffydd), aunque hay historiadores que argumentan que otras princesas podrían haberlo utilizado incluso antes.

Algunas de las grandes figuras femeninas de la historia británica, como Catalina de Aragón, María Estuardo y la reina Carolina o la reina Alejandra (bisabuela de Isabel II), han sido princesas de Gales, aunque no todas estuvieran formalmente investidas de ella. Incluso la más despreciada de todas estas mujeres, Catalina, fue nombrada “Princesa Viuda de Gales” al divorciarse de Enrique VIII.

“Camilla Parker Bowles tuvo un romance con el príncipe Carlos. ¿Y qué?”, opina el periodista Andrew Roberts. “Decenas de grandes reyes han tenido romances a lo largo de la historia, y la pareja ha sido muy feliz y fielmente casada por más de 12 años”. “Camilla ha emprendido sus muchas y variadas tareas perfectamente”, agrega el comentarista. “Ella hace una cantidad enorme de trabajo de la caridad y no ha puesto un pie incorrecto, que es más que se puede decir para algunos otros miembros de la familia. También ha sido una magnífica madrastra para los príncipes Guillermo y Harry”.