De cómo Space X está haciendo historia y lo que sigue.

Falcon Heavy, Space X,

Imagina lo siguiente: Vas a viajar en avión a otra ciudad, te subes, vuelas, llegas, todo muy bien e inmediatamente el avión es desechado como basura o destruido. Y así con cada avión cada que realiza un viaje. Obviamente, si esa fuera la realidad, el costo de un boleto de avión sería estúpidamente costoso y naturalmente este no es un proceso efectivo.

Pues lo mismo con los cohetes espaciales. El hecho de que cada cohete sea destruido o desechado como basura después de cada viaje resulta en millones y millones de dólares que, aunque bien invertidos, se pierden a los pocos minutos de la misión.

Por ejemplo, para el programa Apollo de la década de los 60s, se utilizaron 13 cohetes Saturn V, ya que cada viaje implicaba el uso y destrucción de un nuevo cohete. La construcción de cada Saturn V costó aproximadamente 185 millones de dólares (de aquél entonces, hoy serían como 1,600 MDD).

Pero ¿qué tal que pudieras realizar varios viajes con un solo cohete? Sin duda, el costo de cada misión sería mucho menor, ¿cierto?

Esta es la premisa detrás de la tecnología de reusabilidad desarrollada por la empresa Space X y que el pasado 30 de marzo hizo una realidad el segundo viaje de un cohete Falcon 9.

Aterrizaje perfecto del Falcon 9 en un barco-drone. 30 de marzo del 2017.

Desde su nacimiento en 2002 Space X ha desarrollado tecnología de punta con el objetivo de hacer todos sus cohetes reutilizables. El 22 de diciembre de 2015, por primera vez un cohete viajó a órbita y aterrizó de manera vertical.

A partir del viaje del pasado jueves, Elon Musk ha anunciado que el viaje inaugural del gigante Falcon Heavy, programado para verano de este año, usará propulsores Falcon 9 que volverán a Tierra. Es decir, dos de los tres motores principales del cohete serán reutilizables. Musk incluso comentó que ese vuelo inaugural, Space X hará el intento de recuperar la segunda fase del viaje, es decir, el cohete ya separado de los propulsores Falcon 9.

Considerando traer de regreso la fase superior en el vuelo demo del Falcon Heavy para total reusabilidad. Las probabilidades de éxito son bajas, pero tal vez valga la pena intentarlo.

Aunque el uso de propulsores Falcon 9 no estaban incuídos en el diseño inicial del Falcon Heavy, el éxito de las recuperaciones hechas en años pasados indican que es posile realizar el sueño de la empresa: total reusabilidad.

El vuelo del Falcon Heavy este verano será realizado desde la plataforma 39-A del Kennedy Space Center y probablemente revolucionará (otra vez) las concepciones que se tienen de los viajes al espacio en cuanto a funcionalidad, costo y posibilidades futuras.

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