Me detuvo la Policarabobo…

Me detuvo la Policarabobo: Que para dónde voy, que dónde vivo. Que ponga mis manos ahi, que me van a revisar. Que a qué me dedico, que en cuál universidad trabajo. Que saque todo lo que tengo en los bolsillos. Que si llevo sustancias ilícitas, que si consumo sustancias ilícitas, que si estoy seguro. Que porqué tengo dos celulares, que porqué no prende, que porqué no tiene batería, que no me moleste, que lo que están revisando es el IMEI, que tranquilo. Que esa batería no es de ese teléfono, que dónde lo compré, que porqué ese forro no es de ese teléfono. Que saque todo lo que tengo en el bolso. Que cuidado con esa plata, que es mía, que la tomé, que ellos no quieren esa plata. Que porqué mi cédula no está en mi billetera. Que para ver la cadena esa que llevas, que si es un pendrive. Que sí, que me puedo ir. 
Me dediqué a responder sólo lo que creí estrictamente necesario. Revisaron mi bolso, se cayeron cosas, abrieron un sobre con exámenes, abrieron el estuche de los lentes y examinaron la pata partida que aún no llevo a repara como si fuese una bomba que iba a estallar en su cara. Leyeron en voz alta “Lacrifort, solución oftálmica” sin terminar de dar crédito a sus ojos. Incluso revisaron el pañito con el que limpio los lentes por ambos lados como si un conejo de pronto fuera a aparecer. Cuando pude irme una señora que estuvo observando al otro lado de la calle me preguntó qué querían: Nada, joder la existencia. 
La voz interna volvió a aparecer y recordé este texto:

https://medium.com/venezuelafractal/la-voz-e43c1412e8c7
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