Helvética: Más allá del cliché

Primeramente cabe mencionar que este ensayo es una compilación de los aspectos históricos, artísticos, Escuelas y situaciones sociales que dieron paso a la creación de la tipografía Universal, como la Bauhaus, movimientos como el De Stijl el Constructivismo Suizo, según los modelos de Estilo Tipográfico Universal, aspectos estéticos que se tomaron en cuenta de dicha escuela y una mirada crítica a los factores que modernistas, postmodernistas y su efecto cíclico en el Kitsch tech.

Antecedentes: Contexto

Partiendo de un contexto histórico, Helvetica nació como tal en el año 1957, basada en el estilo alemán de Akzidenz Grotesk (Alemania, 1896). Helvetica se generó en un periodo de postguerra, recién finalizado un lapso duro tanto social como económicamente, la atmósfera artística de Europa entra en la búsqueda de ideales, de soluciones románticas a problemáticas tangibles. A lo que, aun a estas alturas, posteriores a la Bauhaus los planteles del diseño seguían siendo influidos por los artísticos.

Años atrás, para inicios de 1900, con los comienzo de la Bauhaus, la cual era básicamente una revolución a las pautas sociales del arte y el diseño. Donde el diseño (como rama del arte) se limitaba a estratos sociales, y aun, se pensaba como una expresión un tanto más romántica de lo que debía ser en verdad, el diseño cumplía con funcionas meramente estéticas; a lo que teóricos del arte como Gropius, Dwiggins y Moholy-Nagy estimularon un movimiento estéticos, pero sobre todo funcional de la manera de abordar el tema del diseño.

A lo que para 1930, ya se hablaba un “Nuevo diseño”-claramente nuevo, ya que dejaba lo ornamental por cuidar la funciona-. Pero, tan ‘nuevo’ como se pensaba no era con respecto al tiempo, en la Bauhaus se venía hablando desde su fundación, es más, el principio fundamental de la Escuela era “La forma sigue la función”, que al mismo tiempo en Estados Unidos Dwiggins –que cabe la mención, fue el primer “diseñador gráfico” reconocido como tal-hablaba, cerca de 1920, que si llegara a concluir un ‘nuevo diseño’ este iba a requerir también nuevas técnicas y metodologías.

Primeros pasos del Modernismo

De igual manera, para 1929, Douglas C. McMurtrie es de los primeros exponentes que hablan bajo el término “modernismo”, en su ensayo “La filosofía del modernismo en la tipografía”, éste expresa:

“Cualquier forma que no exprese en primer lugar la función de la legibilidad no se adecua al verdadero espíritu de la tipografía moderna, por llamativo o “modernista” que se en otros aspectos”

Recordemos que antes de la Bauhaus, el diseño estaba puramente ligado al arte, por lo que valía más la expresión del diseñador-artista que la comunicación de un mensaje, a esto predominaba el factor ornamental y decorativo que el pensamiento en una función.

Este movimiento Modernista mediante el Constructivismo Tipográfico, es el que abrió el paso a la Nueva Tipografía, que Jan Tschichold comenta en “Nueva vida impresa” (1930);

[Características del Constructivismo tipográfico]

“2. Escoger un tipo más perfecto, más legible y formado con simplicidad más geométrica…”

Tschichold y Max Bill, ambos alemanes, fueron irónicamente los que formaron los primeros paso para la Swiss Style (Estilo Suizo) o mejor conocida como Estilo Tipográfico Internacional.

Estilo Tipográfico Internacional

Ésta Escuela teórica, también conocida como Estilo Suizo, que tuvo su origen en los años 20 y 30s, era el resultado de los efectos de la Bauhaus en las escuelas europeas de diseño y artes, influyendo en Alemania, Holanda y sobre todo Suiza. Se centraba en: La supremacía de la función, la idealización de la legibilidad y claridad del tipo, supresión de interferencias visuales, y sobre todo el fundamento en las Leyes de Gestalt.

A lo que Max Bill (docente de La Bauhaus en arquitectura y diseño), dicta en el “Manifiesto del arte concreto”, que la tipografía debía sufrir un cambio para su modernismo, a lo que los más significativos son: la construcción bajo elementos puros (geométricos), la sintaxis semántica de la tipografía. Esta última concuerda con la afirmación de Massimo Vignelli con respecto al factor semántico de Helvetica:

“Se puede decir ‘te amo’ en Helvetica, y se puede decir en Helvetica Extra Light si se quiere ser elegante, o se puede decir en Extra Bold si es muy intenso y apasionado…”

El Estilo tipográfico Internacional busca una generalización entre lo estético y lo conceptual, donde la visual sea sintaxis de lo verbal, en otras palabras que la tipografía sea alusiva y no expresiva. Ya para 1935, Herbet Bayer promotor del movimiento De Stijl asevera en su ensayo “Hacia un tipo universal”, que la tipografía para esa época ya no cumplía con requerimientos intrínsecos del diseño y aún menos con los técnicos, ya que esto dificultaba la evolución de la maquinaria y oprimía las necesidades comunicativas de la publicidad en ese periodo, a lo que se debería romper con dicho tradicionalismo para abrir paso a la evolución.

Helvetica, la tipografía universal

Bayer comenta en este mismo artículo (“Hacia una tipografía universal”) una de las características del Estilo Tipográfico Internacional que formaron parte en la creación de Helvetica: “…Otras investigaciones determinan que el ojo capta grupos de letras –no letras separadas, sino palabras- de un solo vistazo”. A su vez, Alfredo Hoffman (hijo de Eduard Hoffman, co-creador de Helvetica) comenta: “Cuando hablan los diseñadores de la Helvetica, todos coinciden que radica en su espaciado e interlineado; su forma negativa”Sabemos que esta teoría no es nueva, la lanzó Gestalt, y Max Bill, cuando comentaba que la tipografía suiza se centraba en el espacio negativo de esta ya que era esto lo que sostendría la tipo.

Massimo Vignelli comenta algo similar: “Nosotros pensamos que la tipografía es blanco y negro; la tipografía es realmente blanca, ni siquiera es negra, es el espacio entre los negros lo que la conforma de verdad”. A estos el mismo Vignelli hace una comparación irónica, entre la música y el diseño: No es el sonido lo que hace una pieza realmente bella, es el espacio de silencio entre los sonidos.

Para 1957 la atmósfera tipográfica en general había ganado suficiente apogeo, y esto generó el campo perfecto para el lanzamiento de la Helvetica, que adquiere su nombre de “Helvetia” -origen latín de denominación a Suiza- para denotar más claridad la tipografía suiza por excelencia.

El contexto del diseño gráfico de la época había empezado bajo búsquedas idealistas, una tipografía de lectura veraz, dinámica, solida, no distractora. Bayer comenta que no debía haber obstáculos que dificultaran la tarea del lector, debía ser capaz de leerse de lejos a una distancia considerable. Esta solicitud era un claro ejemplo de las necesidades comunicativas de la época. –Y continúa:

“…por ende, pienso que los requerimientos de un nuevo alfabeto son los siguientes: fundamento geométrico de cada letra, de modo tal que el resultado sea una construcción sintética a partir de elementos básicos. Abandono de todo aquello que sugiera un carácter manuscrito, uniformidad de grosor de todas las partes de la letra… y simplificación de la forma en pro de la legibilidad”

A esto es a lo que buscaba la situación del diseño de mediados del siglo, una tipografía para todos, una tipografía que no tuviera inmerso ningún mensaje, que no transmitiera nada de manera expresiva, sino acentuara su contexto, una tipografía neutral. Y esta era Helvetica, tan sencillamente neutra, solida, fluida, sin mensajes ni conceptos propios. Una tipografía universal.

Helvetica como revolución estética en la historia tipográfica

Ya hablé de los aspectos estéticos en la creación de Helvetica, pero más allá de lo técnico está lo perceptivo. El Estilo Tipográfico Internacional buscaba cumplir con una seria de características, entre las que destacaban la legibilidad, la fluidez, la claridad.

En el cuerpo del tipo, la fluidez es elemento fundamental; ya que a pesar de ser sans serif, Helvetica genera un sentido de dinamismo y suavidad en la lectura, parte de las características encargadas de ello las terminaciones de las aperturas y cierres de los trazos en horizontal a 0°, que según los principios de Gestalt genera una fluidez en el correr de la vista entre grupos de palabras (fundamento de la ETI, por Max Bill y Herbert Bayer), las colas asimétricas curvas, como el caso de la “R” mayúscula y la “a” minúscula, el despliegue de la cola es idéntico geométricamente en ambas (más notable en Bold 55), la uniformidad de los trazos desde los estrés hasta los anillos (b, d, o, e, a, u, g, etc…). Helvetica cuenta con –quizás- la retícula tipográfica más unificada de los tipos modernistas e históricos del siglo, todo el alfabeto cabe en un 95% de exactitud en una sola caja en X.

Alfred Hoffman comenta sobre la estética de Helvetica: “La sans serif ha evolucionado por cientos de años, y su máxima expresión es Helvetica”

Del Modernismo al Postmodernismo

Resultó un paso difícil de la praxis del Modernismo a su distorsionada descendencia, sobre todo porque Helvetica apareció cerca de 4 años antes del nacimiento de dicha corriente (el postmodernismo). Y la cual era una ideología completamente contradictoria. A lo que el Postmodernismo internacional y aun el suizo buscaba la ruptura en todas las tradiciones clásicas, cánones y aun reglamentos del diseño universal, éste era una obstinación que sobreponía lo estético a lo funcional, no generaba un mensaje claro sino un planteamiento ambiguo.

Promotores del Postmodernismo como David Carson, se mostraron en contra de una tipografía universal como resultaba Helvetica, esta corriente era de ideal expresiva y no semántica, con el pensamiento que el tipo debía hablar, debía comunicar, no tenía carácter propio sino estilo expresivo. Esta corriente surgió con más apogeo en Estados Unidos, caracterizado por un diseño mucho más sensorial, desde sus orígenes (sin generalizar). A pesar que muchos diseñadores y teóricos afirman que esta corriente es una ‘enfermedad’ al diseño, cabe la mención que dio paso a influencias pasajeras como la Avant Garde (de 1975), los estilos influidos por new wave música cerca de los 70s y 80s.

Herb Lubalin, creador de la Avant Garde (tipografía), expresa: “La tipografía puede ser tan excitante como la ilustración, o la fotografía. A veces sacrificas la legibilidad para hacerla más impactante” –Claramente una afirmación postmodernista de origen estadounidense.

A estas alturas del desarrollo y evolución histórica del diseño se planteaba una ideología (postmodernistas) que intentaba romper con prejuicios, clichés y estereotipos analógicos al diseño. Promulgaba la libertad del diseñador, volviendo a un paradigma de principios del siglo con la “supremacía del artista” y no del diseñador en función de comunicación.

Cabe mencionar que el ambiente político y social incentivaba la revolución de las masas. Mientras que en América se generaban un sinnúmero de guerras civiles por la libertad y exigencia de sus derechos, al oriente la Guerra Fría y Vietnam solo generaban mayor incentivo a la rebelión idealista. Ésta situación sociología, quiérase o no, repercutía en todos los aspectos del contexto social del mundo entero y de igual manera en las artes gráficas.

Kitsch Tech y el efecto cíclico y trascendental del Estilo Internacional

Aun hoy en día, a más de 50 años del lanzamiento público y comercial de Helvetica, es una de las tipografías más utilizadas en el medio gráfico. Esto es generado por el efecto cíclica de una caído de lo moderno ante lo ‘vintage’; se ha vuelto a la estética del pasado, postmodernista donde la tipografía solo es parte de la composición y no el canal del mensaje, esto ha generado un sobre uso del tipo

(Helvetica); sin dejar dichos ideales mantenemos un pensamiento de belleza antes de función, sobre todo a este hemisferio.

Ahora, el Kitsch Tech es la deformación, y decadencia simbólica y estética del idealismo del arte y el diseño. Figurando con composiciones burdas donde la tipografía solo forma parte del medio de un mensaje y una parte gráfica de éste; para este no son textos ni contenido, es letras, símbolos aleatorios.

Conclusión final

Helvetica, es uno de los sucesos más importante en la historia del diseño gráfico y medios impresos, en el sector industrial generaron la renovación de medidas. Helvetica es el paso y cruce histórico de las corrientes más marcadas del rubro, el ‘premodernismo’, el Modernismo, y el Postmodernismo, un paso entre la ornamentación y la legibilidad. Si no fuera por la influencia de los Estilos tipográficos internacionales, la Bauhaus y el Constructivismo Tipográficos, quizás no existiera el abanico en elección de tipos, tanto desarrollo en su estudio, su minuciosidad, su composición.

Ahora, Helvetica y sus creadores conocían el contexto del diseño en el que se encontraba su Estilo Tipográfico, y a esto hubieron una seria de factores que beneficiaron mucho y prepararon el camino para su creación: Contexto sociológico postguerra e idealismo, la Bauhaus ya había generado el suficiente apogeo para tener presencia en el diseño del continente europeo, las teorías de Gestalt habían ganado presencia en la psicología y estudios de la percepción el diseño idealista ganaba campo en Suiza, Alemania y Holanda; la industrial de la impresión buscaba una renovación a métodos no tan tradicionales sino más innovadores.

Como decía Alfred Hoffman, la sans serif ha evolucionado por cientos de años desde las humanistas y egipcias, y Helvetica es su máximo expresión. La sutileza con al que fue concebida no tiene comparación a aun a estas épocas, su neutralidad, su omnipresencia, la hacen una tipografía universal, no tiene mensaje propio, no tiene carácter, no tiene significado, es semántica.

Helvetica no solo cumple con estándares altos de calidad estética, sino histórica, técnica y social. Es la muestra de cómo una tipografía puede cambiar la historia y curso del diseño de un continente, como una tipografía puede crear tendencias, corrientes y vanguardias

[Mayo, 2013]

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