TEDx: remolino de emociones

Después de una semana y dos días, mis emociones siguen alborotados de tanta conmoción y adrenalina después del evento, que por el momento ha sido lo más culminante que he hecho. Por lo menos en cuestión de retos personales.

Les soy muy sincera. Espero siempre serlo realmente. Si pudiera resumir la experiencia del TEDx con una palabra, sería gratitud. Gratitud por las personas.

El TEDx me costó muchísimo! Probablemente si les contara con todos los detalles ni siquiera me creerían, pero fue un reto muy duro! Desde tomar la decisión de participar en la audición hasta la adrenalina después de la presentación.

Por culpa de muchas inseguridades mías, no estaba realmente segura si yo era (o soy) suficientemente buena para dar una charla en un evento de tal magnitud. Si tenía el contenido, las habilidades, la presencia. Aquí aparecieron las primeras personas a las que les debo las gracias. Mau, Karen y Stefy me apoyaron, me motivaron y me obligaron a aplicar e ir a la audición.

En la prueba hecha en el Museo de los Niños me sentí nerviosa TODO el tiempo. Desde que me bajé del carro y caminé hacia el lugar, me subí a la tarima, di mi charla, me bajé, seguía con el cuerpo temblando y los nervios atarantados.

De ahí siguió el correo mucho tiempo después de “Bienvenida al TEDxJovenPuraVida 2016”. Tuve que reconfirmar que me estaban aceptando para ser expositora porque era demasiado bueno para ser verdad. “Sí Cris, queremos que seás expositora” fue la respuesta. Piel de gallina y ojos abiertísimos. Pablo, Meli, Pri y Moni fueron las piezas claves para la oportunidad del TEDx. Eternamente agradecida con este equipazo.

A partir de ahí empezó un proceso que siempre pensé que iba a ser sencillo. Hasta el durante que me di cuenta que pocas cosas para mí son sencillas, la mayoría me cuestan muchísimo.

El 7 de enero tenía que enviar un documento con mi propuesta de la charla. Yo estaba en un momento donde mis sentimientos estaban apagados. Como si fuera un tema de un switch. No estaba mal, nada más no estaba. Si me menospreciaban no me sentía mal y si alguien especial me buscaba, tampoco me sentía bien. Off.

Para mí hacer un TEDx era un tema de bucket list, de metas de vida. Estaba justamente en ese momento que durante mucho tiempo lo vi lejano y lo tenía en las manos y no lograba escribir nada. NADA! Era absurdo, pero como mis sentimientos no estaban molestos ni angustiados, era una decepción más racional que emocional.

¿Cómo pensaba hablar de un proyecto de motivación cuando no estaba motivada? Imposible.

Envié una primera propuesta bajo mucho mucho esfuerzo y estrés, y la propuesta era malísima! Tal vez no malísima pero no lo suficientemente buena. Por supuesto, no sentía nada de lo que estaba escribiendo, simplemente tenía que cumplir un horario. Era una responsabilidad.

Pasé 3 semanas con los sentimientos apagados. Estas son cosas que a veces me pasan y no se porqué pasan o cómo arreglarlo. Son días medio nublados con muy poca motivación.

Un sábado amanecí y estaban “encendidos” sin realmente saberlo. Me senté con un par de libros, un cuaderno de apuntes, mi compu y un lapicero y tomé la decisión que tenía que escribir mi charla de TEDx.

Escribí 6 páginas en 2 horas.

No se cómo, simplemente ese día me llegó la motivación que hasta el momento no se me ha quitado. Jessi, Xime y Na fueron claves para que esa motivación no fuera desperdiciada.

De ahí siguieron citas por Skype, reuniones presenciales, asesorías, limpiar la charla y dejarla en 2 páginas y media, pedir consejos pedir consejos pedir consejos. Leer y limpiar. Volver a leer y limpiar más. Compartir. Pedir consejos. Practicar. Escuchar. Escribir. Pedir consejos. Además de recibir y tomar la retroalimentación de los expositores que espectacularmente toman el compromiso de ayudar(nos) en cada ensayo que tuvimos.

Además de la charla, tenía también que ocuparme del audiovisual que iba a proyectar durante la charla. Aquí aparecieron 3 personas que hicieron que todo quedara perfecto. Luis Diego me dio la idea y Gus y Octavio me dijeron “nosotros lo hacemos, vos traé los vasos”. Por último, tenía la activación de Vaso Lleno que era otro tema muy importante que tenía que solucionar, no solo en temas de producción sino también de patrocinio. Igual que en todo el proceso, necesité de mucha ayuda y opiniones de muchas personas. Nacho, Robert, Felipe, Allan, aparecieron para que quedara justamente como yo quería que quedara. EPA como un patrocinador como pocos he visto, dijeron que sí al primer momento sin pedir mucho a cambio. Esta idea fue de Nene.

Para darles una idea, la confirmación del patrocinio la tuve 6 días antes del TEDx y créanme que era una buena trabajada. Mami, Susy, Nacho, Jessi me salvaron de esta.

El viernes del evento Jose Marcial, Pocho, Miguel, Rafita, Robert, Vane, Cris, Fer, Pablo y Mark tomaron casi que el compromiso de que quedara todo espectacular, por lo menos como yo lo tenía imaginado. Jalando tablas de plywood, poniendo visagras, comprando grapas, pegando láminas, pegando matas, instalando luces. Una vez más, un equipo de ayudantes.

Mi papá me mandaba mensajes, mis primas, mis hermanas, los voluntarios, los amigos de mis papás, mis tíos, mis compañeras del colegio y de la U, la muchacha que trabaja en mi casa. Todos repletos de motivación y de gasolina. Todos repletos de gasolina.

Antes de la charla, me tomé una cerveza en 5 minutos, me persigné 678 vees, practiqué la charla 456 veces y de un momento a otro pensé, “ya estoy lista”.

Oí a Meli presentando, después escuché la música, vi mi foto con un vaso en la cabeza en una pantalla que medía 12 x 4mt y pensé “esto es, ya me tocó”.

Realmente estaba nerviosa, pero estaba muy emocionada, estresada, ansiosas pero tan feliz de estar ahí al frente de 3000 personas con algo que alguien más consideraba importante para decirlo.

Logré identificar 3 puntos focales a los lados y el frente. El del frente era Mario de La Media Docena, un punto bastante difícil. Ellos fueron mi guía durante los 7 minutos de charla. Una vez más, apoyado por otras personas.

Salí de la charla y me fui para una esquina donde me cayeron las lágrimas. Era realmente abrumador lo que estaba pasando. Entré al camerino donde me felicitaron, me dieron abrazos y celebraron conmigo el éxito de una charla exitosa. Agarré mis cosas y las llevé al carro, de camino iba atacada llorando. Otra vez.

Continuó con las personas que se acercaron a darme las gracias, a felicitarme, a tomarse una foto conmigo porque eran altos. A saludar, a motivar, a inspirar. Recibir mensajes y llamadas de personas diciéndome lo feliz que estaban por mí.

Y yo solo pensaba en la gratitud. En las personas. En el cariño de la gente.

No me canso de decírselos a los voluntarios, se los diría todos los días si pudiera. Vaso Lleno existe gracias a todas las personas que lo mantienen vivo. A los que likean, comentan, comparten. A los que van a los eventos del Hospicio o de los indigentes. A los que mandan mensajes al inbox repletos de motivación y agradecimiento. A los que preguntan todo el tiempo qué se hace y cómo formar parte. Vaso Lleno y yo existimos gracias a todos ustedes. Ustedes son los que nos mantienen con salud emocional y estables.

Siéntanse orgullosos todos porque juntos le cambiamos, tal vez, la vida a un par de personas en el TEDxJovenPuraVida. Fue un proyecto de todas las personas que mencioné y todas las que no también. Esos 7 minutos fueron gracias a mi psicóloga de hace 10 años que me ayudó tanto. Gracias a los indigentes que me enseñaron un amor que no sabía que existía. Gracias a los voluntarios que me apoyan en cada atarante que se me ocurre. Gracias a mis papás y mis hermanas que me abrazan y me escuchan en cada crisis. Gracias a mis amigas y compañeros de trabajo que me ayudan a tomar decisiones y me guían. Gracias a mis tíos que me cuidan el corazón todos los días. Gracias a los primos que me mandaban fotos del periódico y me preguntaban. Gracias a la gente! Gracias a todos ustedes.

La vida es de las personas. De sentir empatía. De decirles lo importantes y agradecidos que estamos todos los días de su existencia.

Así que de todo corazón, muchas gracias a todos! Siempre siempre gracias.

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