El banquillo vuelve a salvar al Atlético

Todo se decidirá en el Calderón

Partido de octavos de final que los dos equipos lo encaraban como una oportunidad para los menos habituales y, sobretodo, por parte rojiblanca, el debut de los dos nuevos fichajes por la entidad rojiblanca: Augusto y Kranevitter. El ambiente era frío y la hora tampoco acompañaba para que la afición rayista llenase las gradas, aunque eso sí, muchos seguidores rojiblancos se acercaron a disfrutar del derbi copero.

El partido empezó con dominio del conjunto dirigido por Paco Jemez, con continuos acercamientos y provocando varios córners. Parecía que el Atlético de Madrid todavía no había salido del vestuario, un comienzo muy poco habitual de los colchoneros que se caracterizan por comienzos de gran intensidad. Tuvieron que pasar 10 minutos para el primer acercamiento rojiblanco con una buena jugada de Carrasco y provocando el primer córner a favor. Fernando Torres empezó a dejarse ver, con continuos desmarques y provocando algún que otro córner. Sin embargo el Rayo dio un paso más y presiono al Atlético en campo propio, lo que hizo que los defensas colchoneros despejasen y no tuvieran salida fácil. Fruto de esta presión hizo que el Rayo recuperase el balón rápido y tuviera más aproximaciones a la portería defendida por Moya.

El partido iba perdiendo intensidad con continuas faltas y parones. Un mal despeje de Thomas produjo que el balón llegara a los pies de Nacho que no se lo pensó dos veces y chuto fuerte y abajo a la izquierda de Moya que nada pudo hacer. El Rayo se adelantaba merecidamente. EL gol rayista hizo reaccionar aun mas al conjunto de Simeone que estaba dando una imagen apática. Los rojiblancos tuvieron dos ocasiones seguidas que Juan Carlos desbarató sin problemas. Aun así el Rayo quería cerrar el partido, un cabezazo magnifico de Llorente a la salida de un córner pudo poner el 0–2 en el marcador, pero el remate salió centrado y Moya pudo blocar el balón. Se llego así al descanso.

El Rayo estaba siendo mejor y los rojiblancos no estaban mereciendo ni siquiera empatar. Simeone estaba pensando ya en variantes para que el equipo reaccionara y entrase en el partido. Saúl, Vietto y Jackson empezaron a calentar en la banda, mientras, sus compañeros seguían sin entrar del todo en el partido. El único peligro rojiblanco venia por banda y de manera muy tímida. Así, Simeone hizo un doble cambio con la marcha de un Oliver desaparecido y un Augusto que no desentonó por la entrada de un Saúl y Vietto que serian determinantes para la reacción del equipo.

A partir de estos cambios el juego rojiblanco mejoró, Saúl y Vietto dieron velocidad y el Atleti llegaba con más claridad al área rayista. No había ocasiones claras pero el Atleti empezaba a llevar el peso del juego. Una buena jugada del Atleti fue a parar el balón en Vietto que realizo un buen amagó por la banda y piso área local, dando un pase atrás hacia Saúl que remato de forma magnífica, pillando a contrapié a Juan Carlos que no pudo hacer nada. El Atleti empataba y quedaban 20 minutos por jugar. Había partido.

Simeone decidió cambiar a Fernando Torres que no tuvo fortuna y no entro mucho en juego, le sustituyo Jackson que tenía cerca de 20 minutos. El Rayo parecía herido y su único peligro venia en jugadas a balón parado, una falta lejana fue rematada por Llorente y el balón se estrello en el larguero. Pocos minutos después el Atleti reaccionó y Vietto remato al palo un buen centro de Carrasco. Un minuto después, Juan Carlos hizo otra nueva parada para evitar el gol rojiblanco. No habría más ocasiones claras.

El partido fue muy discreto por parte rojiblanca y bastante aceptable por parte rayista, que dio la cara ante un rival a priori superior y que llevo el peso del encuentro durante muchos minutos. En el Calderón se decidirá todo, lo cierto es, que los rojiblancos han salido beneficiados por el resultado de ida pero todo puede pasar ante un Rayo que seguro que saldrá a por la victoria y de forma valiente.

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