Hace más de un siglo National Geographic ya usaba infografías

A pesar del auge experimentado en los últimos tiempos, la infografía no es algo nuevo. Desde el siglo XIX, periódicos y revistas la han utilizado para explicar diferentes temas.

Image: REUTERS/Chris Helgren

Entre ellas, National Geographic, cuyas infografías acaban de ser recopiladas en un volumen por la editorial Taschen según It’s Nice That.

En 1888, apenas nueve meses después de su fundación, la National Geographic Society decidió lanzar su propia revista. En ella se daría cuenta de las expediciones y descubrimientos que los miembros de esa organización desarrollasen por el mundo.

Aunque ese mismo año George Eastman había lanzado la primera cámara Kodak, la técnica fotográfica era demasiado costosa. Las técnicas de impresión tampoco estaban preparadas para esas innovaciones gráficas. En definitiva, era necesario ilustrar los reportajes de otra manera, por ejemplo, con grabados y dibujos.

Por otra parte, cuando se pudieron incluir fotografías en la revista, los editores y los lectores comprobaron que, aunque una imagen valga más que mil palabras, en ocasiones son necesarias algunas palabras para explicar qué sucede en esa imagen.

De esta forma, lejos de abandonar los dibujos, National Geographic apostó por ellos para explicar diferentes temas. Por ejemplo, la distribución interior de las pirámides de Egipto, la arquitectura de la Roma imperial, el funcionamiento de las mareas, el sistema solar, la composición de los cometas o el comportamiento de los tornados.

Después de más de un siglo de existencia, National Geographic y Taschen han recopilado en un volumen algunas de las mejores infografías de la publicación. El tomo, tamaño XL y con 480 páginas, está dividido en siete capítulos. Concretamente Historia, La Tierra, el Ser humano, el Mundo animal, el Mundo de las plantas, Ciencia, tecnología y el Espacio.

A través de ellos es posible conocer más cosas sobre esos temas y apreciar la evolución de la estética infográfica. Desde los dibujos con tiralíneas coloreados a pincel, hasta los diagramas realizados con programas 3D.

El volumen contiene también cinco desplegables, a semejanza de los que la revista acostumbra a incluir en sus números. Por último, se incluye un texto de Nigel Holmes. En él, este diseñador autor de diferentes monografías dedicadas a la infografía analiza la evolución de las infografías de National Geographic a lo largo de todo este tiempo.

El resultado es un libro que no tiene que envidiar a los que reproducen códices de la Edad Media. De hecho, es mejor entenderlo así y no como un libro científico. Después de más de un siglo, la fiabilidad de algunas de esas piezas puede ser la misma que la de una enciclopedia de hace 30 años.

Con la colaboración de Yorokobu.

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