Dibujos prohibidos

Tus brazos, derritiendo el tiempo,
cercanos igual que un sueño.

Mis besos, enloquecidos,
en caravana surcan tu cuerpo,
este oasis de piel y encanto,
rosa de los vientos que siempre lleva al sur.

Las nubes muriendo,
tus pechos, montañas de fuego,
quemaron mis miedos,
el sabor a sal en la boca,
mis dedos, desgranando tus sentidos.

Vientre con su vórtice,
mis labios y tu ombligo,
dos locos tejiendo sus sombras,
somos amalgama de voces,
somos una mezcla de placer,
ahora tú dime que será de mí.

Tus piernas, pilares de bronce,
sostienen mi mundo,
dibujos prohibidos de tinta y pecado,
me llevan al baile,
y mi alma baila,
pues ahora el cielo es mío.