Mochileando por Europa

París. Final

Antes de retomar los sitios turísticos que dejé pendientes la última vez, empecemos con un poco de información acerca de mi tema favorito, la comida.

Tuve la oportunidad de probar muchas cosas, como el "Pain au chocolat" es un pancito bien bueno con dos franjas de chocolate por dentro, para darse un gustito con el café. Los famosos "Escargots", en el mundo latino conocidos como caracoles, tienen un saborcillo interesante y la contextura es como de mejillones o almejas, si pueden los compran en algún supermercado y los preparan ustedes mismos por una décima parte del precio en un restaurante.

El "Foi Gras" o paté de hígado de pato, es muy bueno pero el sabor si hay que tomarle el gusto porque es fuerte. Me gustaron las "Croques", es una lotería encontrar una sabrosa, frente a la estación de metro del castillo de Versailles son buenas. Probé los "Macaroons", un postre icónico con mil variedades y muy bueno, también la "Crème Brûlée" que no me pareció la gran cosa, talvez porque la compré en un supermercado.

Pero para un mochilero en París, la salvación son los Kebabs, cada 100m hay un lugar con Kebabs, cuestan alrededor de €6, mi favorito el que viene con pan pita (le ponen mas carne). También hay muchos lugares donde venden pollo asado, costillas y demás, a precios cómodos.


Bueno cerrado el tema alimenticio, pasamos a los imperdibles. Sin duda alguna, por complejidad, por impacto social y escénico, por el contenido ingenieríl o simplemente por su hermosura nocturna, la Torre Eiffel es la cereza en el pastel, a mi parecer. Tiene una historia un poco menos heróica que la del Arco del Triunfo, lean ambas y me cuentan que opinan, pero estar en los Champs de Mars por la noche, cuando está iluminada o cuando cada hora encienden miles de lucecitas destellantes es algo para recordar. Vean.

No la subí así que no tengo detalles de esa experiencia, sé que ronda los €20 y que hay filas inmensas todo el día, a menos que lleguen temprano. Los mejores puntos para verla están en los Champs de Mars y desde El Trocadero, o si quieren gastarse un dinerillo pues van a la Torre de Montparnasse, suben al restaurante de los últimos pisos y tienen una vista estupenda de París y la Torre en frente.


Hay muchos edificios espectaculares en París, nombrando algunos digamos el Palais Garnier, L’église de la Madeleine, Galeries Lafayette para los que gustan del “shopping”, Le Palais Royal, Grand Palais, Les Invalides, Jardines de Luxemburg, pero bueno siguiendo con los que tengo fotos, tenemos el Arc de Triomphe, es gratis llegar a la base del arco, se entra por unos túneles ya que está en medio de una rotonda gigante llena de carros, subirlo cuesta €15, no llevé el celular el día que subí así que sólo tengo esta foto. Lean la historia, es interesante.


Resumiendo la visita al Luvre, el museo más grande que he visto, puedo decir que es mejor llegar en metro, ya que la estación conecta con el museo saltándose las filas de la entrada principal, que vale la pena entrar y que tienen que sacar un día completo si quieren recorrerlo a conciencia. Hay historia de todo lo que se les ocurra, miles de esculturas, pinturas (de las cuales la Gioconda es para mí muy sobrevalorada y cuesta un mundo sacarle una foto debido a los turistas), objetos arqueológicos, armas antiguas, instrumentos viejísimos, las primeras formas de escritura de la humanidad, en fin, tienen que ir. Les dejo algunas fotos que logré a duras penas.

Para los que me conocen y saben que no soy normal, pues aquí una foto con mi musa de la inspiración.


Ya casi terminamos, sólo me falta el Château de Versailles, visité más lugares pero me los guardo para mí (con gusto les cuento pero no aquí que se hace muy largo). El Château de Versailles es la muestra perfecta de cómo la monarquía se gastaba el dinero que le daba la gana en lujos y confort. Ejemplo, unos jardines de unas cuantas hectáreas en los que hasta pueblos de descanso tenían (para alejarse del trajín del palacio). En la foto de abajo, hasta donde alcanza la vista es parte de los jardines.

Ahora el bloque central y una de las alas laterales.

Como casi no tenían dinero entonces hicieron un montón de cosas en marmol.

O en oro, que de todos modos el pueblo no podía comer oro entonces ellos lo gastaban todo, por ejemplo en la alcoba del Rey.

En tiempos donde el cristal y los espejos eran demasiado costosos, pues ellos dijeron, hagamos toda una sala de espejos y cristales.

Eso sí, tenían buen gusto, a mí las fuentes me agradan así que siempre les tomo fotos.


Y ya, mucho por hoy, les dejo nada más una foto de un árbol fosilizado del Museo Nacional de Historia Natural.

No puedo ampliar el tema de vida nocturna, ya que sólo salí un par de veces pero en plan amigos y tranquilo, no fuí a clubes ni cosas así, el que quiera volver conmigo algun día para profundizar el tema; por pura curiosidad científica verdad, nada más me escribe y nos ponemos de acuerdo.

Hasta la próxima, que sería acerca de Suiza. “Saludeeeeeeeees”