Para usarse en mi contra

Acerca de la disfonía emocional…

No me gustan los ignorantes,
todos pensando que son normales,
andan buscando manchas en las ropas,
arrancan canas cuando las encuentran,
borran puntos en una hoja blanca.

« Maldita infancia »
Mi infancia fue una constelación de morados en la piel y el tiempo.

No me gustan los normales,
cuando ven algo diferente a la rutina y a lo “normal”
lo destruyen, yo no soy normal,
un hogar de mierda,
aprendí que me gustan los gritos y
el olor a miedo, siempre el miedo.

He usado varios uniformes, azules con blanco, celeste, naranja, a rayas,
el blanco, « ¡Ay el blanco! », como me gusta el blanco,
pero no con mangas largas y fuertes.
« tal vez por eso las amarran, porque son fuertes »

Siempre a miedo y a mierda, el blanco desde joven es mi color favorito,
tal vez por eso no me molesta esta habitación,
siempre me ha gustado el blanco,
se ve bien con manchas rojas, el tibio rojo de gentes inocentes
« mis animales degollados bailan para mí y sonríen »

No me gustan los ignorantes,
se cierran en sus mentes normales, en sus procesos penales,
ningún uniforme combina con el rojo irrisorio en mis manos,
y me gustan así, porque son blancas,
y sonrío cuando las recuerdo manchadas.

Yo no soy normal, creo, por eso los “iguales” me van a borrar,
pero no podrán,
he cerrado mis ojos y los he matado,
« ¡Sí! A todos los he acabado, estoy sonriendo? »
pronto bailarán para mí, sólo para mí,
adentro en mi cabeza, y reirán, bailando de tibio rojo,
con sus risas normales, oliendo a miedo.