Estela

*ejercicio de escritura automática

esto es lo que se me ocurrió en 10 min sin parar de escribir:

El día en que Estela murió, fue uno fúnebre. Los niños lloraban alrededor de su tumba, tirando girasoles. La recordaban tal cual su nombre indica, cual estrella en el firmamento.

El gato se puso a maullar. También éste parecía sufrir la desdicha. Una estrella había muerto. Un fugaz rayo de sol que trastocó, a todo quien encontró durante su presencia en este mundo.

Al recordarla, a Marieta, se le llenaban los ojos de lágrimas, al rememorar la belleza de su sensual silueta, su pelo dorado, y sus ojos verdes y tristes. Tenía unas pequitas, parecidas a las que tienen las pelirrojas, lo cual era un poco inusual para el tipo blanquecino que poseía.

Todo parecía oscurecer, el sol no se mostró ese día, también le guardaba luto.

El viento mecía suavemente los rizos de los niños, dándoles un aire sepulcral, cual ángeles del inframundo parecían, pese a sus rosados rostros llenos de vida.

La tristeza llenaba toda la ciudad. Estela se había marchado, dejando una estela de rostros sombríos en su ausencia.

¡Adiós querida! ¡Adiós!