NORMALIDAD Y EL DON DE LA LOCURA

Aquel brillo en su mirada, me encarceló profundamente en sus ojos, bajo los cuales sucumbí, cual ratón al cebo.

Todo en él me intrigaba, nada era comprensible y todo ello lo volvía maraviloso.

Su pelo siempre andaba alborotado, su relajado andar desenfadado, la bonita sonrisa que surcaba siempre su rostro, todo ello hacía juego con sus encendidas mejillas.

Ese brillo, tras descubrirle… comprendí que era el don de la locura.

La locura es un don, que tan solo unos pocos afortunados-desafortunados poseen, si así no fuere, si la mayoría lo poseyera, llamarían a la locura normalidad.