CRISTINA SILVESTRE Directora de vuelo en Air Canada

“Nuestra razón de estar donde estamos es sacarte de un avión con vida”

Una vocación de servicio al pasajero y los sueños de una niña que imaginaba recorrer el mundo entero de norte a sur, este a oeste con su uniforme de azafata. Tras 17 años de trabajo bajo las órdenes de la compañía aérea Air Canada, Cristina Silvestre (Madrid, 1973), ahora convertida en directora de vuelo, ofrece su entrevista profesional más personal, donde se sincera sobre cómo el mundo de la aviación ha cubierto varias de sus expectativas en la vida.

Pregunta. ¿Elegiste tú a esta profesión o fue ella la que te eligió a ti?

Respuesta. Fue una profesión elegida totalmente. Desde la temprana edad de cinco años tenía muy claro qué es lo que quería hacer (para el susto de mi madre, que no estaba por la labor de que yo recorriera mundo, posiblemente dejando atrás España).

P. A la hora de enfrentarte a una entrevista, ¿hay algún requisito exigido como puede ser estatura, peso o tener buena vista?

R. En términos físicos, solo requieren una estatura de 1,62 centímetros como mínimo. La vista no es un requisito (puedes llevar gafas) y el peso no influye. Debes, no obstante, estar en aparente forma física para poder responder en una situación de emergencia.

P. ¿Las horas, que debes de trabajar al mes, están estipuladas en tu contrato o dependen de los vuelos que vayan surgiendo?

R. Las horas están estipuladas por contrato. Volamos una media de 75–85 horas al mes. Estas son horas de vuelo y no incluyen escalas.

P. ¿Cuál es el sueldo medio de un asistente de vuelo?

R. El trabajo de auxiliar de vuelo ofrece una base de 25 dólares por hora aproximadamente en el comienzo. El sueldo incrementa durante 10 años al tope de 53 dólares por hora en el contrato actual. A ello se suman las dietas mensuales, que están libres de impuestos y que se pagan acorde con el destino y el coste de vida en el lugar. Los directores de vuelo cobran de 59 dólares la hora hasta 83 dólares por hora y para este grupo es condicionante el tipo de avión que tengan que dirigir (cuanto más grande, más dinero).

P. ¿Qué es lo que más detestas de los pasajeros?

R. Los malos modales.

P. Aparte de paciencia para aguantar a pasajeros un tanto impertinentes, ¿qué cualidades debe reunir un tripulante de vuelo?

R. Vitalidad y no tomarse nada de manera personal. Si lo haces, no duras ni un día.

P. ¿Qué funciones lleváis a cabo durante el vuelo más allá de las que se pueden deducir al subir al avión?

R. Además de la respuesta número siete, donde explico nuestro día a día; también hacemos de psicólogos, bomberos, profesores, sirvientes, cuidadores, enfermeras, policías, canguros, conciliadores, asistentes personales para nombrar unos cuantos papeles….

P. ¿Qué destacarías positivamente de la compañía aérea en la que trabajas?

R. Los beneficios, ser una de las mejores del mundo y mis compañeros.

P. ¿Recuerdas tu primer vuelo?

R. Sí, de Vancouver a Edmonton, Canadá. Solo duró una hora y media, pero lo recuerdo con ilusión y por el temblor de mis manos.

P. ¿Tienes alguna anécdota de un vuelo que quieras compartir?

R. El vaso de orina que me dejó el abuelito chino en el mostrador como si fuera un vaso de zumo de manzana. Me dijo que su nieto no quería ir al baño.La verdad es que tengo miles.

P. En tu opinión, ¿cuáles son los mejores asientos del avión?

R. Business Class. Los asientos se convierten en camas.

P. ¿Viajar en primera es tan increíble como lo pintan o es una pura estrategia de ventas?

R. Sí, pruébalo. ¡Pero te va a costar volver a la clase turista!

P. Toca hablar de moda y glamour, ¿qué opinas de tu uniforme?

R. ¡Estamos de renovación! Están diseñando nuestros nuevos uniformes para 2017.

La verdad es que no me desagrada mi uniforme, ¡pero me encantaría llevar sombrero!

P. Si tienes miedo a volar, ¿la hora en la que despegue tu vuelo hará que este sea más o menos tranquilo?

R. Simplemente observa las expresiones de las azafatas. Si ellas/os se muestran tranquilos, todo va bien. Bueno, y si no… Tampoco lo vamos a mostrar (ríe).

P. ¿Qué hay de distinto cuando dejas de ser pasajero para convertirte en parte de la tripulación?

R. Eres mucho más consciente de todo lo que pasa a tu alrededor. También de las impertinencias que puedes haber tenido en el pasado.Al mismo tiempo, es enriquecedor cuando volamos como pasajeros, pues nos recuerda la perspectiva de serlo.

P. Se dice que estáis en tantos aeropuertos, que, por lo general, no sabéis nada de ninguno, ¿es eso cierto?

R: Los que visitamos más nos los conocemos bien. Los demás, ni idea.

P. Desvela un secreto, ¿es cierto que los pilotos, al igual que los marineros, tienen un amor en cada puerto?

R. (Ríe).¡Pregúntaselo a ellos! Hay de todo.

P. ¿Un destino favorito al que siempre recurrirías y uno que no haya sido como esperabas?

R. Mi favorito, Sídney (Australia). El peor,Pekín (China): no se puede respirar por la contaminación.

P. ¿Cambiarías algo de tu trabajo?

R. La percepción de algunas personas que opinan que somos sirvientes glorificados. Nuestra razón de estar donde estamos es sacarte de un avión con vida, algo para lo que nos entrenamos anualmente con exámenes y simulacros.

P. Trabajar como azafata de vuelo es una profesión atractiva y tentadora (entre otras cosas por la posibilidad de conocer mundo). Ahora bien, si haces balance, ¿cuáles son las ventajas e inconvenientes de la aviación como modo de vida?

R. 17 años después, puedo decir que aún me gusta mi trabajo y las posibilidades que ofrece para conocer mundo. Lo que no llevo tan bien es perderme ocasiones familiares.

P. Después de tantos años dedicándote de lleno a esta profesión, ¿te ves trabajando en algo ajeno a este mundo?

R. Complemento mi trabajo con la creación de arte para mantenerme en balance personal.

P. Y la última, ¿cómo es esa sensación de estar a más de 10.000 m sobre el suelo?

R. Me siento en casa.