La moda exige, la moda manda

“La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla y adorarla”, sabias palabras de Hermann Hesse que reflejan la realidad de un mundo en el que la belleza depende de la persona que la mira, de sus experiencias personales y de los estereotipos forjados por la sociedad actual. Mostrar una imagen saludable es, a día de hoy, uno de los factores que más tienen en cuenta las firmas a la hora de contratar a una modelo, al menos en teoría. Sin embargo, las piernas extremadamente delgadas, las clavículas muy marcadas y las costillas salientes continúan siendo el denominador común de la mayoría de las pasarelas.

A pesar de que las medidas 90–60–90 han definido el canon de belleza por antonomasia, en el mundo de la moda actual ya no constituyen el cuerpo perfecto. No obstante, cada vez son más las mujeres que centran sus esfuerzos en alcanzar estas medidas, ya sea a través de dietas milagro, pasar hambre, programar mil tablas en el gimnasio o incluso acabar recurriendo a la cirugía estética. Esfuerzos que son en vano puesto que lo que triunfa ahora son los cuerpos escuálidos.

Sí que es cierto que muchas agencias muestran en los portfolios de las modelos su altura, sus medidas, su color de pelo y ojos, e incluso, su número de pie; si bien, nunca hacen referencia a su peso ni al que han de tener para formar parte de su equipo. Es un elemento vetado: no hay ni una sola agencia que lo haga público.

Hoy en día, muchas modelos cuando llegan a un casting son rechazadas por no estar lo suficientemente delgadas conforme al criterio de los encargados de selección. La modelo española Blanca Padilla hizo alusión a este mismo tema en su intervención en un programa de televisión en el que comentó, entre otras cosas: “Imagínate el shock cuando te dicen que para este trabajo estás gorda”. Tras sus declaraciones, muchas modelos han querido manifestar su opinión al respecto, ya sea para apoyarla o desmentirla. Por ejemplo, Sandra Gago, actual modelo de la agencia Traffic, comenta lo siguiente: “A mí y a todas nos han rechazado alguna vez por eso. Al final tu currículum es tu cuerpo, es tu herramienta de trabajo. Si no es bueno no trabajas, como en todos los trabajos”.

En los últimos desfiles de moda han saltado las alarmas por la extrema delgadez de algunas de las modelos. Como es el caso de la polémica suscitada por Victoria Beckham, que tras su desfile en Nueva York, el poco peso de sus maniquíes ha reabierto el debate sobre los cánones extremos. En Reino Unido, donde la diseñadora tiene su centro de operaciones, son varias las asociaciones, que luchan contra los desórdenes alimentarios y promueven una imagen femenina saludable, las que han alzado la voz contra ella. “El problema es que cuando aparece una modelo súper delgada en una pasarela, se generaliza y acapara toda la atención. Son cánones estrictos, es verdad, pero no poco saludables. Desde mi experiencia, tanto todas las modelos que me rodean como yo, somos chicas delgadas, pero sanísimas. Vamos al gimnasio, nos cuidamos, pero también nos comemos una hamburguesa o unas tortitas cuando nos apetecen. Al igual que a una chica que esté un poco gordita la puedes ofender diciéndoselo, a una chica delgada, también la ofende que se insinúe que está enferma”, comenta Estela Grande, modelo de la agencia View Management.

En la actualidad, Francia, en su lucha contra la anorexia y la bulimia, ha apostado por eliminar la presencia de modelos excesivamente delgadas sobre la pasarela. El país galo ha decidido pasar a la acción y controlar la salud de todas las modelos, llegando a imponer multas y sanciones a las agencias que no cumplan los criterios sanitarios, así como controlar las páginas web que fomentan un culto por el cuerpo insano. El primer valor a constatar será el índice de masa corporal (IMC), que debe ser de un 18’5, igual que el impuesto en España e Italia. De no cumplir este nuevo reglamento, las empresas de modelos podrían enfrentarse a una multa de 75.000 euros y a condenas de hasta 6 meses de cárcel. Sandra no duda en opinar: “Los cánones son modas que van y vienen. Un cuerpo delgado y tonificado no es señal de poco saludable, lo no saludable es llegar a esas medidas que piden de manera rápida y haciendo locuras, y es aquí cuando aparecen los trastornos. Simplemente se basa en una alimentación sana y mucho deporte, cada uno elige qué camino escoger”. Por su parte, Paula Sancho, de la Agencia Mad Models Management, declara: “La verdad es que me he encontrado con gente muy sana y que cuida mucho todo y tiene los pies en la tierra. Yo tengo una cosa muy clara y es que: si yo estoy llevando mi cuerpo a un extremo y no llego, pues no llego, se acabó. No vas a hacer locuras por esto ni por nada en tu vida, no puedes hacer que tu vida peligre por algo. No creo que sea lo más sano”.

De izquierda a derecha: SANDRA GAGO. ESTELA GRANDE. PAULA SANCHO

Las presiones que experimentan las jóvenes llegan a unos extremos tan pronunciados que hacen mella en su autoestima. Paula se sincera: “Hay muchísima presión porque es lo que decía Blanca: si ya es difícil aceptarte a ti misma, que todas tenemos un montón de complejos, como una persona normal, imagínate lo que es entrar a los sitios todos los días y que te miren de arriba abajo, y te das una vuelta y ves que está mirando hasta el último rasgo de tu cuerpo o de tu cara” y revela lo siguiente: “Hay niñas a las que les afecta muchísimo lo que digan los demás, y hay otras a las que no les afecta. Le puede afectar en ese momento pero no hace que se hunda y que entre en una depresión. También creo que a lo largo de los años vamos aprendiendo a encajar las críticas mucho mejor”.

Es tanta la presión a la que las modelos están sometidas que el consumo de drogas y alcohol puede ser visto como una vía de escape; cuando en verdad, distorsiona gravemente su percepción de la realidad. Si bien es cierto, son muy pocos casos los que salen a la luz. Gago comenta: “Creo que eso va en la personalidad de cada uno. Aparte de que considero que en la entrevista de Blanca se exageraron mucho sus respuestas: alcohol, drogas y trastornos alimentarios y psicológicos hay en todas las ramas de la vida. Obviamente aquí lo tienes más al alcance, pero tú decides si hacerlo o no, por eso hago referencia a la personalidad de cada uno. Creo que no hace falta drogarse ni trastornarse para tener un físico bonito. No es presión, es algo que te exige el trabajo”. Estela Grande añade: “Yo personalmente nunca he escuchado a una niña vomitar en el baño de al lado y mucho menos a una modelo con una copa en la mano antes de un desfile. Eso no quiere decir que no existan este tipo de problemas, claro que los hay”. Finalmente, Sancho con toda naturalidad declara: “Alcohol como todo el mundo. Tú sales de fiesta y todo el mundo bebe; es algo normal. No he conocido ninguna modelo que sea alcohólica para nada” y continúa diciendo: “Obviamente hay como en todos los lados y seguramente haya mucha gente que lo tenga y no me haya dado cuenta. Pero no, no es lo que yo he vivido”. Las tres coinciden en que la anorexia y la bulimia son enfermedades que están más a la orden del día en un trabajo como este, mientras que las adicciones al alcohol o a las drogas son más difíciles de detectar.

Si las medidas 90–60–90 ya no son lo que se busca, tampoco lo son los rostros clásicos. La industria apuesta cada vez más por modelos con rasgos específicos que llamen mucho la atención como pueden ser las cejas características de Cara Delevigne o el llamativo diastema de la modelo Lara Stone. Ello hace que muchas modelos traten de encontrar aquello que las defina y las diferencie del resto. Sancho confiesa: “De hecho, uno de los motivos por los que más estoy trabajando es por tener los dientes separados. Aunque no me los quiero arreglar, sí que me quiero arreglar un poco la boca porque tengo diferencia en la mordida”. Piernas un poco más largas, unos centímetros más de altura o un pecho perfecto son algunos de los atributos que toda modelo desea tener.

Son muchos los hijos de padres famosos que están buscando su propio hueco en el mundo de la moda, como es el caso de Kendall Jenner, hija de Kris Jenner; así como Romeo Beckham, hijo de Victoria y David. Pero también en España hay hijas de madres famosas que triunfan como modelos, como la hija de Blanca Romero, Lucía y Rocío Herrera, hija de los periodistas Mariló Montero y Carlos Herrera. El “ser hija de” puede llegar a abrir muchas puertas, no sólo en el mundo de la moda, sino en la vida en general. Como ejemplo, la conocida Gigi Hadid, hija de Yolanda Hadid Foster, que se ha convertido en una de las modelos más cotizadas de la industria, desfilando para grandes firmas como Versace o Balmain. Estela Grande confiesa: “El ser “hijo de” siempre te abre las puertas, no sólo en este mundo. En todos los trabajos existe el enchufe, y a mí no me parece mal, siempre y cuando se valga para ello, y en este caso, sin duda alguna, Gigi vale”. Por su parte, Sandra cree: “De toda la vida, aparte de gracias al esfuerzo que hagas, los “enchufes” han ayudado mucho. Por eso no se tiene más o menos mérito, simplemente suerte. Es verdad que da mucha rabia cuando hay gente que con el más mínimo esfuerzo alcanza algo, que tú tardas mucho en llegar a lo mismo e incluso a lo mejor no llega. Creo que es absurdo fijarse en esto, aunque la reacción de “rabia” o impotencia es normal”.

Con el auge de las redes sociales, cualquiera puede convertirse en un personaje público. El poder de las redes para viralizar imágenes y difundir casi de manera gratuita ha hecho que las agencias se peleen por tener a las mejores modelos en sus equipos. Las agencias y castings no solo miran su book, sino que el número de seguidores y los likes que acumulan en sus fotos, juegan ahora un papel importante en su caché. Paula Sancho comenta: “A amigas mías las han cancelado trabajos por las redes sociales”. “Es cierto que las redes sociales tienen un papel muy importante. Es un book virtual donde pueden verte 24 horas y en muchas facetas. De hecho, mi agencia tiene un link en la página web donde está el book de cada modelo que te lleva directamente a su cuenta de Instagram, por lo tanto, los clientes pueden acceder directamente a ella” dice Estela Grande; y añade: “Yo intento cuidarla mucho, repartir bien las fotos que subo y compensar bien las fotos de trabajo con las fotos de mi rutina. Sí afecta, simplemente en el hecho de que, por ejemplo, te regalen una camiseta de determinada marca al acabar una sesión para que subas una foto con ella. Si tienes seguidores, te la regalarán, si no tienes, probablemente no”.

El mundo de la moda ya no es lo que era. Una modelo siempre se ha entendido como un referente a imitar, pero con el paso de los años, este concepto se ha ido alejando poco a poco hasta llegar al extremo opuesto: basta el sentido común.