Cómo hacer un newsletter para tu equipo de trabajo

No importa que tu equipo de trabajo sea pequeño o grande, hacer un boletín periódico con temas de interés profesional para todos tiene múltiples ventajas para ti y para todos tus compañeros. 
 
Todos sabemos que los newsletter son herramientas usualmente asociadas a acciones de marketing que realizan empresas u organizaciones donde informan sus novedades a quienes están suscritos voluntariamente (o no) en el sitio.

Sin embargo existen otros usos para esta herramienta. Uno de ellos es el que te proponemos aquí. 
 
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Pasos para hacer un newsletter
 
 1. Planifícalo: antes de partir buscando información haz un pequeño esquema sobre lo que quieres decir y cómo será tu newsletter. 
 ¿Cuál será tu objetivo? ¿Sobre qué temas hablarás? ¿Tendrá un nombre? ¿Cada cuánto lo enviaré? ¿Cuántas noticias tengo que usar?
 
2. Diséñalo: No te preocupes, no es encesario que seas diseñador ni programador. En la web existen herramientas gratuitas para mandar correos masivos donde puedes diseñar o usar plantillas prediseñadas. Recomendamos Mailchimp o Doppler. Si conoces otra, no dudes en dejarla en los comentarios. 
Consejo: Dale un sello que identifique al equipo. Invéntale un nombre o usa una foto de todos como portada. Sé creativo, pero no te estanques en esto.

3. Busca los contenidos: Aquí es donde debes invertir más tiempo. Investiga los sitios web más relevante para tu área laboral y busca ahí los artículos que pueden ser un aporte al debate o al desarrollo del equipo. No te quedes con los sitios más obvios porque probablemente media oficina ya los habrá visto y tu newsletter se desinflará. 
Consejo 1: haz una lista de los mejores sitios que vayas encontrando y así optimizarás tiempo en las próximas ediciones. 
Otro Consejo: incluye siempre un video interesante y recomienda alguna cuenta en RRSS para seguir.

3. Haz pruebas antes de cualquier cosa: lo que menos quisieras es que tu newsletter llegará mal. Para eso las herramientas gratuitas te dan la opción de enviar mails de prueba. Asegúrate de enviarlos a más de un mail. Es decir mándatelos a tu casilla de la oficina y a tu Gmail por ejemplo. Clickea todos los links y asegúrate que llevan a la página correcta. No vaya a ser que tu jefe termine en Buzzfeed porque te equivocaste al poner el link! 
 
4. Sociabilízalo: Aquí hay 2 caminos y yo desde ya, me inclino por el primero. Sin embargo esta será tu decisión ya que tú conoces mejor que nadie la cultura de tu lugar de trabajo. 
 
Opción A: Envíalo de sorpresa. Primero haz pruebas y asegúrate que esté todo en orden (revisa el punto siguiente) y simplemente mándalo. Después recorre todos los puestos y cuéntales a tus compañeros lo que hiciste para que después te puedan dar feedback. Y, por supuesto, asegúrate que tu jefe lo lea y entienda bien el objetivo y los beneficios para que no se alarme. Contar con su apoyo es vital para validar la idea.

Y si tú eres el líder del equipo, puedes organizar una junta informal para contarles a todos la idea e invitarlos a colaborar.

Opción B: Si tu jefe es más tradicional y es de los que le gusta saber todas las cosas, hasta las más mínimas, antes de que sucedan (lamentablemente así es la gran mayoría) entonces primero tendrás que hablar el tema con él, explicándole todos los beneficios y por supuesto, invitándolo a ser parte de la iniciativa. Deberás ser muy hábil para defender tu idea y seguir liderando la iniciativa. ¡Que no te la arruinen!

5. Invita a los demás: no seas egoísta. Pídele a todos que participen, que manden temas o te den ideas. Si lo haces solo, pronto generaras que más de alguien empiece a hablar mal de ti y desconfiar de tus intenciones. 
 Si ves a alguien muy interesado en apoyarte, invítalo a armar el siguiente boletín. Duplicas las ideas y divides el esfuerzo. Perfecto! 
 Importante: la idea es tuya. Cuídala. Muchas veces con el afán de aportar (o aportillar) trataran de hacer cambios o de tomar decisiones sobre tu idea que pueden transformarla demasiado o arruinarla. Demuestra liderazgo y sé tú el que tome las decisiones o de los lineamientos.

6. Sé constante: No sirve de nada todo el esfuerzo inicial si lo abandonas en el camino. La forma de validarlo es enviarlo de forma periódica porque así demuestras no fue una locura del momento, si no que es en serio, que tu interés de aportar es real. Verás que después será una necesidad de la oficina y te apurarán para que envíes el siguiente. 
 
 ¿Has hecho un newsletter interno alguna vez? ¿Tienes otro consejo? ¡Escribe en los comentarios!