Viviendo al Trozo

Mi papá me envía mensajes desde su trabajo. El es uno de esos cubanos “afortunados” que tiene correo con salida internacional en su empresa. El tema de las comunicaciones en Cuba no tiene fin en mi cabeza (como abeja en el gorro*) ni en mi mesa, pero hoy quiero escribir sobre otro asunto.

Hace unos años, la persona que creó el correo en la empresa donde mi padre trabaja escribió uno de sus apellidos incorrectamente. No fue una falta de ortografía, como casi siempre pasa, si no que puso un apellido que suena parecido.

Cuando recibí el correo la primera vez me eché a reír (cubana al fin) y le dije que les comentara sobre el error para rectificarlo. La segunda y la tercera vez que ví el error ya no fueron tan graciosas, porque me di cuenta de que nadie lo iba a arreglar.

-”Eso es una bobería”- podrán decir algunos.

Por lo pequeño se empieza.

-”Tus apellidos no son fáciles de recordar” — asegurarán otros.

Ya sé que no llevo un García, ni un Rodríguez.

-”No es un documento legal” — repetirán los que ya se han acostumbrado a estas pequeñas equivocaciones.

Los disparates van desde la libreta de abastecimiento hasta las inscripciones de nacimiento. Menciono ambas por experiencia propia. Toda la vida he estado buscando en los diplomas el cambio de la C por la S o que me hayan puesto SC. Es algo muy normal.

Lo preocupante es que así pasa con todo en Cuba y la mayoría está acostumbrada a vivir así. Los pocos que alzan la voz son unos protestones. Y para qué vas a protestar si nada se puede cambiar?! Ojalá esto pasara solamente con el nombre de las cosas y no con todo lo que se hace en la isla. Esta falta de atención a los detalles es común en los restaurantes, en los hospitales y en los aeropuertos, en lugares donde muchas veces, aunque se quisiera, no se podría rectificar.

*Abeja en el gorro: “bee in the bonnet”, utilizada en inglés cuando alguien habla mucho de algo que cree importante, aunque pueda que el tema no sea de interés para los demás.


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