Homo laboris.

Me es interesante como la mayoría de la gente cree que “persona con cultura e independiente” no es posible asociar a dependencia emocional.
Esa creencia que por ser inteligente y culta y además ser una persona independiente económicamente se es emocionalmente estable está muy extendida, cuando una cosa no conlleva la otra. Se pueden tener todos los estudios, formación y conocimientos posibles y además disponer de una comodidad económica-profesional para ser independiente, pero ello no implica que esa persona sepa gestionar sus emociones.
Eso lo que me demuestra es lo interiorizado que está en la sociedad la idea de “especialidad (estudios) e independencia económica” (eje básico del sistema: producir-consumir) como bases para que una persona sea considerada estable.
Ni los estudios ni el dinero dan estabilidad emocional. Para ello es necesario un trabajo personal, una autodisciplina que conlleva interiorizar en uno mismo para comprenderse. Cierto que en este trabajo personal puede ayudar tener conocimientos, aprender, leer, etc., y también pueden ayudar profesionales de la psique. Pero el primer esfuerzo es de uno mismo.
La perversión del ser humano se está dando al considerarlo un homo laboris.
